Anjhara, presidenta de AELU: “El motor económico de la provincia también son las mujeres”

Jessica Fernández
¿Cuándo y con qué motivación surge la Asociación Mujeres Empresarias de Lugo?
La Asociación Mujeres Empresarias de Lugo surge hace 37 años, en un momento en el que la situación de las mujeres era muy diferente a la actual en cuanto a su proyección sociolaboral. El trabajo de las mujeres era fundamental, pero no tenía visibilidad externa. Así, la asociación se convirtió en un mecanismo social imprescindible para impulsar a las mujeres a nivel social.
Las mujeres, en Galicia, siempre han sido un motor familiar y económico, ya que trabajaban en la sombra, apoyando a sus maridos e hijos para que pudieran estudiar y trabajar. Es decir, ellos podían diversificarse gracias al sacrificio de las mujeres, y la asociación nace para sacar a la luz ese trabajo que realizaban.
¿Cuáles son los objetivos de la Asociación?
Tenemos dos líneas principales de trabajo: apoyar y ayudar a las mujeres para que puedan establecerse laboralmente y crecer como empresarias o emprendedoras; y, por otro lado, el empoderamiento femenino, es decir, que las mujeres tomen conciencia de su valor, con sus propias características y talentos.
Esto se materializa con orientación laboral y empresarial, ayudándolas con trámites y solicitudes de todo tipo. Además, a través de los proyectos que convocamos anualmente, fomentamos la independencia de las mujeres como personas con aspiraciones e inquietudes. Es importante que entiendan que su trabajo de apoyo a la familia no debe enterrar su propio desarrollo personal.
Los éxitos pueden ser compartidos: en muchos casos, un matrimonio funda una empresa y la mujer, voluntariamente, se queda en un segundo plano, pero puede caminar a la par. Para nosotras, el feminismo es un eje transversal en todas nuestras acciones. No reclamamos el reconocimiento de la igualdad porque es un derecho inherente a todas las mujeres; ya somos iguales en derechos y deberes, pero sí exigimos que se haga efectivo en la práctica.

¿Se está avanzando o aún queda mucho por hacer para lograr una igualdad real?
Socialmente, estamos saliendo de una sociedad con un marcado carácter machista. El reconocimiento de los derechos de las mujeres es muy reciente en términos históricos, por lo que podríamos decir que estamos en una fase inicial del desarrollo de la igualdad.
Por ello, muchos comportamientos machistas ocurren por inercia, no por una voluntad consciente de serlo. Nosotras organizamos cursos de empoderamiento femenino, especialmente en zonas rurales, donde a veces las mujeres asisten con sus parejas y vemos cómo ellos también disfrutan e integran estas actividades.
La igualdad será efectiva solo si integramos también al otro 50% de la población. Queremos que nos reconozcan y nos den nuestro lugar, pero el feminismo no puede ser excluyente. No tiene sentido rechazar una parte de la sociedad si buscamos igualdad. Este es un camino que debemos recorrer juntos, ya que nos afecta a todos.
¿Existen diferencias entre la mujer del ámbito rural y la del urbano?
Las mujeres son mujeres en cualquier lugar. En la provincia de Lugo, aunque hay núcleos urbanos, la mayor parte del territorio es rural. Por ello, el carácter de las mujeres del ámbito rural y urbano es bastante parecido: somos nietas de nuestras abuelas, y todas tenemos una fuerte conexión con el mundo rural, incluso las que viven en la ciudad.
En cuanto al emprendimiento, no hay grandes diferencias, salvo en los sectores en los que trabajan, y cada vez menos. En nuestra asociación contamos con alrededor de 150 socias de toda la provincia, y vemos que hay actividades propias del ámbito rural, como la ganadería, pero también económicas propias de la ciudad, como las relacionadas con nuevas tecnologías, que cada vez se implementan más en el entorno rural.
Por eso es tan importante la inversión de las administraciones públicas, que tienen la capacidad y la responsabilidad de mejorar la conectividad en las zonas rurales, así como garantizar la igualdad en el acceso a los servicios. Esto fomenta el emprendimiento en el ámbito rural y contribuye a fijar población.
Además, es fundamental facilitar el retorno de aquellas personas que se marchan a estudiar y podrían regresar. Esto supone recuperar capital humano, mejorar y mantener vivo el territorio. En definitiva, las mujeres emprendedoras son valientes y cuentan con una gran dosis de creatividad y capacidad de resolución.
¿Qué actividades se promueven desde la Asociación?
Trabajamos en colaboración con otra asociación hermana, Deidades, que se centra en mujeres en situación de especial vulnerabilidad. Nos ponen en contacto con ellas para brindarles apoyo y acompañamiento en su empoderamiento.
Nuestra función principal es asesorar y acompañar a empresarias y emprendedoras. Cuando una empresaria ya tiene recorrido, nos aseguramos de mantenerla informada sobre novedades fiscales, cambios normativos que puedan afectarla y trámites administrativos necesarios. También organizamos cursos de actualización en sectores como las nuevas tecnologías.
Otra de nuestras iniciativas es la organización de los premios Son Muller, que llevan siete años celebrándose con el objetivo de visibilizar el trabajo femenino que contribuye al mantenimiento socioeconómico de la provincia. Estos premios están abiertos tanto a nuestras socias como a otras empresarias, y pueden postularse proyectos consolidados o de nueva creación, en el ámbito urbano o rural, y de cualquier sector.
El reconocimiento es clave, porque si algo no se ve, no existe, y el motor económico de la provincia también son las mujeres.
Cada año, también impulsamos proyectos financiados por la Diputación de Lugo, dirigidos a mejorar la vida de nuestras socias. Estos incluyen formación en técnicas empresariales, autocuidado, seguridad, facturación electrónica, entre otros. La idea es mantener a las empresarias actualizadas y brindarles las herramientas necesarias para adaptarse a los cambios.
Estos proyectos se diseñan anualmente y complementan el trabajo de acompañamiento que realizamos día a día desde la asociación.
"Nuestro objetivo es el bienestar y el crecimiento de las mujeres"
¿Qué necesidades hay para seguir mejorando?
Colaboramos con la Diputación de Lugo, el Ayuntamiento, la Xunta y otras entidades. Siempre nos hemos sentido escuchadas, pero las posibilidades de mejora van más allá.
Estamos en una situación de inestabilidad porque la asociación es sin ánimo de lucro y está formada, en su mayoría, por autónomas. No podemos cargar a nuestras socias con una gran responsabilidad económica porque estamos para apoyarlas, no para exigirles más.
Por ello, necesitamos el respaldo de las administraciones para seguir desarrollando nuestro trabajo, que también es de interés social. Nuestro objetivo es el bienestar y el crecimiento de las mujeres, y cada euro invertido en la asociación está bien invertido.
La inestabilidad surge porque para llevar a cabo nuestros proyectos debemos contratar técnicas, pero al ser financiados anualmente, esto genera cierta precariedad en nuestra capacidad de intervención.
¿Cuáles son los proyectos de futuro?
La asociación se va a mantener, ya que siempre hemos sentido apoyo y queremos seguir desarrollando nuestros proyectos anuales, además de continuar con nuestro trabajo de acompañamiento.
Estoy convencida de que lo estamos haciendo bien y me siento satisfecha con el trabajo que realizamos. Nuestro objetivo es ofrecer apoyo y que las mujeres confíen en nosotras.
Vivimos en un momento en el que es difícil crear comunidad, pero la fuerza está en la unión. El respaldo y los logros se consiguen en grupo, porque así tenemos más capacidad de acción frente a la sociedad y las administraciones.
Si las mujeres emprendedoras y empresarias de Lugo están leyendo esta entrevista, las invito a ponerse en contacto con nosotras, porque el grupo es lo que nos da fuerza a la hora de pedir, reclamar y construir algo en conjunto, en beneficio de todas. Es fundamental unir esfuerzos. Estamos a disposición de todas en el CEI Nodus.