Antas de Ulla: Ruta circular al Monte Farelo

La ruta circular que va desde Santo Estevo de Castro de Amarante, en Antas de Ulla, hasta el Monte Farelo es una joya del senderismo gallego. Con una dificultad moderada, esta ruta tiene una longitud de 13,24 kilómetros y un desnivel acumulado de 462 metros, con el punto más alto situado a 961 metros de altitud. Es un recorrido apto para todos los públicos, incluidos ciclistas, que disfrutarán de paisajes espectaculares en cada tramo.
El trayecto comienza en el lugar de Santo Estevo de Castro de Amarante, accesible desde la carretera N-640 entre los kilómetros 140 y 141. Desde allí, el caminante se adentra entre las casas de la parroquia y su pintoresca iglesia, para luego tomar una pista forestal que lo conduce, en constante ascenso, hacia la aldea abandonada de Santo Tomé, un lugar lleno de historia y encanto rural.
A partir de Santo Tomé, el recorrido continúa por un camino de tierra que enlaza con la pista del Parque Eólico del Monte Farelo, donde los aerogeneradores se convierten en compañeros de viaje. La subida culmina en la cima del Monte Farelo, coronada por su mirador panorámico, un lugar ideal para descansar y disfrutar de vistas inigualables.
En el descenso, la ruta se desvía hacia San Martiño de Carrasco y el lugar de Antoniño, antes de llegar a Amarante, un enclave de interés histórico que alberga un pazo señorial y los restos de una antigua fortaleza medieval. Desde aquí, un corto tramo por carretera lleva de nuevo al punto de partida, completando así el circuito.
Un enclave estratégico e histórico
El Monte Farelo, con sus 952 metros de altitud, no solo es el punto más elevado de esta ruta, sino que también tiene un gran valor estratégico e histórico. Actúa como un vértice natural entre los municipios de Agolada y Antas de Ulla, y ha sido tradicionalmente un punto de vigilancia en el tránsito entre las comarcas de Deza (Pontevedra) y A Ulloa (Lugo).
Aunque se encuentra bajo la sombra de la imponente Sierra de O Faro, O Farelo constituye una sierra media que destaca por sus paisajes agrícolas y ganaderos, característicos del corazón de Galicia. Los frondosos bosques, junto al serpenteo de ríos y riachuelos, crean un escenario idílico que refleja la esencia de la Galicia rural.
Vistas de las cuatro provincias gallegas
Una de las peculiaridades más impresionantes del Monte Farelo es la posibilidad de disfrutar de una vista panorámica de 360 grados, desde la que, en días claros, es posible contemplar las cuatro provincias gallegas. Hacia el norte se distinguen la cercana Sierra de O Careón (Melide) y, en la lejanía, la Sierra de O Xistral. Hacia el este se extienden los imponentes Ancares lucenses, mientras que al sur domina el paisaje la vecina Sierra de O Faro. Al oeste, la Sierra de O Candán cierra el horizonte en la comarca de Deza.
Flora, fauna y patrimonio cultural
El recorrido está salpicado de una rica variedad de flora autóctona, con robles, castaños y helechos que decoran los márgenes del sendero. También es posible avistar fauna local, como corzos, zorros y aves rapaces, que encuentran refugio en estas tierras.
Además, la ruta ofrece un recorrido por la historia y cultura gallegas. Desde la aldea de Santo Tomé, con sus vestigios de arquitectura tradicional, hasta Amarante y su patrimonio monumental, cada tramo es un recordatorio del rico legado de esta región.
En definitiva, esta ruta circular no solo es un desafío moderado para los amantes del senderismo, sino también una oportunidad para sumergirse en la naturaleza, la historia y los paisajes únicos de Galicia. El Monte Farelo y su entorno ofrecen una experiencia inolvidable para quienes buscan escapar del bullicio y conectar con la esencia de esta tierra mágica.