El BNG denuncia el recorte de la atención sanitaria en el centro de salud de Pol

El BNG de Pol, a través de su portavoz municipal Branca Fernández, denuncia el progresivo deterioro de la atención sanitaria en el centro de salud del municipio después de que la Consellería de Sanidade decidiese no cubrir en condiciones adecuadas la vacante generada por la jubilación de uno de los médicos.
Según expone la formación nacionalista, la plaza que anteriormente correspondía a una jornada completa está siendo sustituida por un servicio que consideran claramente insuficiente, ya que la atención médica queda reducida a tres días por semana, con un horario de apenas cuatro horas diarias y, además, atendida por profesionales distintos que van rotando de manera continua.
Branca Fernández advierte de que esta situación supone “un recorte evidente en la atención sanitaria de la vecindad y una pérdida clara de calidad en el servicio público”. En este contexto, subraya que resulta complicado garantizar una relación adecuada entre médico y paciente, al entender que la continuidad asistencial es clave. “La confianza y el seguimiento médico son fundamentales, y eso no se consigue cuando cada día atiende un profesional diferente que no conoce la realidad ni el historial de las personas que acuden a la consulta”, explica.
Desde el BNG recuerdan que Pol cuenta con más de 1.500 habitantes y presenta una población especialmente envejecida, una circunstancia habitual en muchos municipios de la provincia de Lugo que, a su juicio, requiere reforzar los recursos sanitarios en lugar de reducirlos.
La portavoz nacionalista insiste en que en un territorio con dispersión poblacional y con un elevado porcentaje de personas mayores, la reducción de la atención médica supone empeorar la asistencia sanitaria de la ciudadanía. Asimismo, responsabiliza directamente a la Xunta de Galicia de la situación, al recordar que la Consellería de Sanidade tiene las competencias en materia sanitaria y debe garantizar un servicio digno en el rural. “Lo que está haciendo es exactamente lo contrario”, critica.
En este sentido, Fernández cuestiona si el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, considera satisfactorio su trabajo mientras se mantienen medidas que, según indica, perjudican directamente a la ciudadanía.
La nacionalista concluye que la sanidad pública gallega necesita planificación, estabilidad y un número suficiente de profesionales para asegurar una atención de calidad, alejada de recortes y soluciones provisionales.