El BNG llevará al Parlamento la demanda de las personas usuarias de la residencia de As Gándaras

El BNG defenderá en el Parlamento una serie de iniciativas con el objetivo de exigir a la Xunta de Galicia que mantenga una reunión con las personas usuarias de la residencia de las Gándaras y atienda directamente sus demandas. Olalla Rodil subrayó que las personas mayores, y especialmente quienes viven en residencias, no pueden ser consideradas simples destinatarias de cuidados, sino sujetos plenos de derechos, y reprochó al Partido Popular que actúe como si en el centro no viviera nadie, limitándose a tomar decisiones sobre el mobiliario sin contar con la opinión de las usuarias y los usuarios.
Desde el BNG insisten en que las administraciones públicas tienen la responsabilidad de promover la capacidad de decisión, la autonomía personal y la participación activa de las personas mayores. Rodil defendió que entrar en una residencia no implica perder ni la opinión ni el criterio propio, ni tampoco el proyecto vital, y rechazó la idea de que la Xunta pueda actuar como tutora de las personas residentes, recordando que su voz debe ser escuchada y tenida en cuenta.
La diputada anunció que presentará en una comisión parlamentaria una iniciativa para instar al Gobierno gallego a reunirse con las personas residentes de las Gándaras con el fin de abordar las obras previstas en el centro y conocer de primera mano sus preocupaciones. Según explicó, esta propuesta surge de un acuerdo alcanzado hace pocas semanas en un encuentro mantenido con las propias usuarias y usuarios, coincidiendo con una de las movilizaciones semanales que vienen impulsando desde hace meses.
Las actuaciones proyectadas por la Xunta en la residencia supondrán modificaciones que, según denuncian las personas usuarias, reducen su derecho a la intimidad y a la privacidad, especialmente en el caso de quienes comparten habitación, que son la mayoría. La residencia de las Gándaras inició su actividad en 1981, cuenta con 218 plazas y una antigüedad de 45 años, de las cuales 160 corresponden a habitaciones dobles. El proyecto no contempla la creación de nuevas habitaciones individuales, sino una reorganización de los espacios existentes que implicaría una reducción de la superficie actual y la separación de las camas únicamente por una mesilla de noche.
Sin embargo, desde la Xunta de Galicia siguen insistiendo en que "se trata de una actuación muy importante, de 8 millones de euros, que se lleva a cabo para dotar de mayor comodidad a los usuarios y adaptarse a la normativa vigente en materia de seguridad y accesibilidad". Además, destacan que no se reducirá el número de habitaciones individuales y recuerdan que se trata de plazas públicas "que la Xunta pone a disposición de los gallegos y gallegas que lo necesitan".