El XIX Encuentro Anual de la Secretaría de las Mujeres del SLG arranca en Lugo con una firme reivindicación feminista

Este sábado comenzó en el Vello Cárcere de Lugo el XIX Encuentro Anual de la Secretaría de las Mujeres del Sindicato Labrego Galego-Comisións Labregas (SLG-CCLL), una cita que se ha consolidado como un espacio clave de reflexión, formación y movilización de las mujeres campesinas gallegas.
El acto inaugural contó con la participación de las ganaderas Concha de Friol y María dos Ancares, de la activista Ana Torrón, integrante de la Plataforma Feminista de Lugo, y de la responsable de la Secretaría de las Mujeres del SLG, María Ferreiro, quien dio la bienvenida a las asistentes destacando la relevancia de este encuentro como “un espacio de convivencia y trabajo esencial para nuestra organización”.
Ferreiro subrayó la importancia de compartir experiencias y fortalecer el vínculo colectivo entre mujeres campesinas feministas, para abordar las problemáticas que afectan al día a día y para analizar las formas de organización y lucha dentro de un sindicato mixto.
La primera mesa de debate, titulada Mujeres campesinas y feminismo: Representación y transformación de las políticas públicas, fue también introducida por Ferreiro, quien centró su intervención en la falta de perspectiva de género en la Política Agraria Común (PAC). Denunció la discriminación estructural que sufren las mujeres en el acceso a recursos públicos y a espacios de decisión, ejemplificando con el escaso impacto de la Ley de Titularidad Compartida aprobada en 2011, que apenas ha alcanzado a 1.300 mujeres en todo el Estado en el año 2025, frente a las 55.000 que se preveía inicialmente.
A continuación, Isabel Álvarez, vicepresidenta y responsable de incidencia política de la red internacional URGENCI, abordó las deficiencias metodológicas en la recogida de datos sobre la actividad agraria, que perpetúan la invisibilización de las mujeres en el sector. Citó el estudio “Participación política de las mujeres campesinas en el Estado español” para ilustrar estas carencias y destacó la importancia de compartir experiencias discriminatorias como paso necesario para la visibilización y transformación social.
Cerrando esta primera mesa, la investigadora Guillermina Fernández, del grupo Laboratorio y Territorio de la USC, presentó los resultados de una investigación sobre el acceso de la juventud al sector agrario. Señaló las dificultades a las que se enfrentan las personas jóvenes procedentes de otros ámbitos, destacando la importancia de crear herramientas de apoyo específicas para facilitar su incorporación al mundo rural.
La sesión de tarde comenzó con la intervención de la historiadora Ana Cabana, bajo el título “Las mujeres del rural ‘de antes’: movilizaciones y memorias de la historia del rural gallego”. Cabana puso el foco en la escasa presencia de las mujeres campesinas en los archivos históricos y en la necesidad de recuperar sus voces para construir una memoria social más completa y plural. “No hay una mujer rural, sino mujeres rurales, y debemos visibilizarlas”, afirmó, recordando su presencia activa en los conflictos sociales del país.
La jornada concluyó con la intervención de la Secretaria General del SLG, Isabel Vilalba, quien compartió información sobre la reciente delegación de la organización internacional La Vía Campesina en Cisjordania, Palestina, en la que participó Dora Cabaleiro, integrante de la Ejecutiva Nacional del SLG. Vilalba denunció los asentamientos ilegales israelíes, la apropiación de tierras palestinas y el uso del hambre como arma de guerra, llamando a la solidaridad internacional mediante el boicot a los productos israelíes.
Como cierre de la jornada, a las 19:30 horas, las participantes del Encuentro se unieron a la manifestación feminista organizada por la Plataforma Feminista de Lugo, que partió a las 20:00 horas desde la explanada del Edificio Multiusos de la Xunta, finalizando en la Plaza Santa María.
El XIX Encuentro de la Secretaría de las Mujeres continúa este domingo con una nueva jornada de reflexión, aprendizaje colectivo y compromiso con el feminismo campesino.