La magia de las parroquias: San Vicente do Burgo

Jessica Fernández
La parroquia de San Vicente do Burgo es una de las 54 que conforman el municipio de Lugo. Con una superficie de 8,39 km², consta de seis núcleos de población que, según los datos de 2020, albergan aproximadamente a 80 habitantes.
Situada en un entorno rural de gran riqueza histórica y cultural, esta parroquia destaca por su arquitectura y su paisaje. La mayor parte de la parroquia se organiza en torno al Camiño Primitivo de Santiago, un camino con una estructura definida por antiguos documentos. El topónimo "Burgo", de origen germánico, podría hacer referencia a una antigua fortaleza rodeada de una pequeña aldea, o bien a su estructura casi de villa pequeña.
En Carrigueiros, detrás de una portada heráldica, se encuentra un notable pazo o casa grande, rodeado de un muro que lo circunda. Este núcleo, que es el primero al llegar desde Lugo, cuenta también con algunas destacadas casas de labranza del tipo más tradicional. A poca distancia se encuentra la fuente de Ribicás, junto a la carretera y el Camiño de Santiago.
El Burgo, cuya estructura se organiza a lo largo del Camiño Primitivo (hoy asfaltado), se encuentra en medio de un paisaje de antiguas tierras de cultivo, ahora principalmente praderas. Además de la iglesia y la curiosa capilla de San Bartolomeu, destacan en el Burgo sus casas de labranza y algunos elegantes hórreos. El antiguo hospital de peregrinos se encontraba en una choza, actualmente la casa Matías, una de las más bellas del lugar. Cerca de allí está el lugar de Penas, y la aldea de Garaloces se extiende ladera arriba, hacia el sur.
Poutomillos do Burgo, una pequeña aldea situada en un alto, es famosa por la Casa do Fidalgo, un pazo agrario del siglo XVIII, hoy en estado de abandono y deterioro. La paisajística agraria del Burgo es realmente hermosa, con un entorno lleno de zarros de piedra y chousas. Una de las rutas más recomendables a pie recorre desde la iglesia parroquial hasta la capilla de San Bartolomeu, y luego hacia el solitario casal del Canedo de Abaixo, a poco más de un kilómetro, donde se encuentran los restos de un castro.

Iglesia Parroquial de San Vicente: un referente del Barroco gallego
La iglesia parroquial de San Vicente de O Burgo es una joya arquitectónica de estilo barroco, construida en el siglo XVIII. Su monumentalidad y sus detalles artísticos la convierten en un referente dentro de la región del Mera. Su fachada principal destaca por la imagen del patrón, San Vicente, y por su imponente torre cuadrada, que alberga tres campanas, un elemento distintivo del templo.
El diseño arquitectónico de la iglesia refleja la majestuosidad del barroco gallego. Presenta una planta rectangular con una nave cubierta por una bóveda de cañón y un coro de piedra, lo que refuerza la robustez y elegancia del edificio. La capilla mayor, elevada y de gran altura, está cubierta por una cúpula sobre pechinas, rematada con una linterna que otorga al interior una luminosidad única.
En el interior, destaca un retablo mayor barroco, que constituye una de las piezas más valiosas del templo. También se encuentra un retablo lateral de estilo neogótico, datado entre los siglos XIX y XX, así como otros dos retablos laterales que combinan elementos neoclásicos con características populares, reflejando la evolución artística y cultural de la parroquia a lo largo del tiempo.
Este edificio sustituye a una iglesia anterior mencionada en documentos medievales bajo el nombre de Sancto Vicentio de Muros. Este antiguo templo fue matriz de las parroquias vecinas de Poutomillos y San Xoán do Alto, lo que resalta su importancia histórica como centro religioso de la zona.

El atrio de la iglesia está adornado con un cruceiro, que añade un valor artístico al conjunto y refleja el fervor religioso y la tradición escultórica de Galicia. Además, la iglesia está rodeada por el camposanto, donde descansan generaciones de habitantes de la parroquia, cerrando así un círculo de espiritualidad y memoria colectiva.
A tan solo 500 metros de la iglesia se encuentra la capilla de San Bartolomeu, otro pequeño templo que complementa el patrimonio religioso de la parroquia.
Junto con la iglesia principal, forma parte de las rutas de interés cultural de la zona. Además, en las cercanías se encuentra el famoso templo de Santa Eulalia de Bóveda, uno de los monumentos más emblemáticos de Galicia, reconocido por sus frescos de origen romano y su arquitectura singular, lo que lo convierte en un punto de interés obligado para los amantes de la historia y el arte.