“Llegar al fútbol profesional con el equipo de tu ciudad es lo máximo a lo que se puede aspirar”

Jessica Fernández
¿Siempre quisieron ser futbolistas?
Iago: De pequeño jugaba al fútbol en el patio del colegio con mis amigos y me gustaba mucho. También mi familia, que era bastante futbolera, me introdujo en este deporte, y empecé en el equipo de fútbol sala de Castro Riberas de Lea, hasta que en la etapa de alevines me vine para el CD Lugo.
David: Yo también jugaba al fútbol con los amigos en el colegio y me gustaba mucho, así que con 6 años mis padres me apuntaron a las escuelas municipales de Outeiro de Rei y lo compaginaba con el equipo de fútbol sala del Azkar Lugo, hasta que a los 12 años entré en el CD Lugo, el equipo de mi ciudad, algo que me hizo mucha ilusión.
Jorge: Yo empecé en atletismo, pero al juntarme con algunos amigos nos apuntamos a fútbol sala y probé un año en fútbol campo, con 10 años, y poco después, con 11 años, me llamó el Club Deportivo Lugo para jugar aquí, donde llevo toda mi trayectoria deportiva.
¿Cómo valoran su evolución como deportista?
Jorge: Al principio, te sientes en una burbuja, porque vas pasando categorías con toda tu generación, pero cuando empiezan a seleccionar a los mejores jugadores de la provincia, te das cuenta de que la cosa se pone seria y, ahora, valoras muchísimo llegar adonde has llegado. El momento de inflexión entre jugar por diversión a tomártelo en serio llega en la División de Honor Juvenil, que es como la máxima categoría en fútbol base, ya que empiezas a ver un nivel de competición exigente. Ahí te das cuenta de que, quizá, lo que de niño soñaba, ya no está tan lejos. Creo que, si sigues un camino y haces las cosas bien, todo llega. Por eso, nosotros hemos cumplido nuestro sueño, que es estar aquí ahora. Y es un orgullo tanto para mí como para mi familia.
David: Entré en el Lugo con 12 años y fuimos creciendo, pasando año tras año, categoría tras categoría. Aunque yo soñaba con llegar al primer equipo e intentaba hacer las cosas bien, esforzándome siempre al máximo; lo veía complicado, ya que nunca destaqué en mi generación, era uno más. Por eso, me esforcé y conocí a gente que me ayudó a mejorar. Después de estar en el filial del Lugo, el año pasado jugué cedido en el Don Benito, en Segunda Federación, y fue mi primera experiencia fuera de casa, que, en general, valoro como positiva. Este año ya formo parte de la primera plantilla, y siento que estoy cumpliendo un sueño. Yo creo que también, para mi familia, después de todo el esfuerzo, de llevarnos a mi hermano Pablo, que también es futbolista, y a mí de un lado a otro, estamos todos cumpliendo un sueño.
Iago: Yo vine aquí en alevines y disfruté mucho de esa etapa porque jugaba al fútbol con mis compañeros de clase y lo veía como un hobby. Después, me fui en juveniles al Depor y estuve tres años, siendo mi primera experiencia fuera de casa con 16. Después, me fui al Girona, donde me ceden al filial, que estaba en Segunda B, pero también hice la pretemporada con el primer equipo. No me quedo y me ceden al Logroñés, y ahí es donde sí veo más cerca el sueño de ser profesional, porque era un equipo que ya aspiraba a ascender a Segunda División, y por suerte tuvimos la fortuna de hacerlo. Yo creo que a lo que aspira cualquier jugador es a llegar a Primera División, y una vez que te ves en Segunda División sientes que estás haciendo tu sueño posible. Después de estar en varios equipos, me voy al extranjero un año y ahí tengo una mala experiencia que me hace pensar que debería volver a Lugo, el lugar donde era feliz, y tuve la suerte de que se dio.
¿Qué sacrificios supone dedicarse al fútbol?
Iago: Yo creo que muchos, porque te pierdes muchos aspectos de la vida, tanto familiares como de amistad, y sobre todo cuando estás lejos de los que más quieres, ya que eso es lo más importante. Pero bueno, compensa porque estás haciendo lo que más te gusta.
David: Para mí lo más complicado es en los momentos duros, donde te gustaría estar con los tuyos, y no puedes hacerlo por amor y por deber a tu profesión. De todas formas, yo creo que, cuando tú cuando haces algo desde la pasión, desde el corazón; todo sacrificio compensa. Son años en los que, no solo para nosotros, también para nuestra familia, disfrutas de una trayectoria que se basa en el amor hacia nuestra profesión, que es el fútbol.
Jorge: En mi caso, yo no tuve que irme fuera e intento valorar todos los días el estar en casa, porque en este mundo nunca se sabe dónde puedes estar el día del mañana. Pero, igualmente, dedicarse a esto también es duro porque cuando todo el mundo descansa, tú no. Los fines de semana se juega la competición, el 1 de enero tú entrenas… Pero, sobre todo, es importante ver que no sufrimos solos. No solo nuestra familia, al final también la pareja que tienes al lado también se adapta y cambia su vida por ti. Eso es de valorar. Al igual que cuando vienen tus amigos a verte jugar y están ahí pase lo que pase.
¿Cuál es su objetivo a largo plazo?
Jorge: Cada temporada es un mundo y puede cambiarte la vida, para bien o para mal. Creo que siempre hay que tener en la vida un objetivo a largo plazo y pensar adónde quieres llegar, pero primero debemos atender a esta temporada, en la que se está desarrollando un proyecto bueno y en la que se están sentando unas bases para formar un futuro que sea un éxito tanto para la institución como para nosotros. Yo quiero seguir en el club y asentar unas buenas bases para el futuro, por eso hay que centrarse en el día a día y hacer las cosas bien.
David: Por mi parte, en cuanto a lo profesional se refiere, quiero llegar lo más arriba posible. Si encima es con el club de mi ciudad, pues mejor que mejor. Mi sueño, ahora mismo, sería ascender a Segunda División con el Lugo, porque es el club de mi vida. Pero es un objetivo a largo plazo, por lo que lo más importante ahora mismo es hacer las cosas bien día a día, tratar de mejorar, ir a entrenar y hacerlo lo mejor posible por respeto a mis compañeros, al club y a mí mismo. Y a nivel personal, quiero seguir formándome para sentirme aprovechado; tener unas buenas bases en el futuro, sea vinculado o no a este mundo.
Iago: Llegar al fútbol profesional con el equipo de tu ciudad es lo máximo a lo que puedes aspirar. Y en lo personal, te diría que tener o montar algún negocio es algo que se podría valorar, ya que una carrera de un futbolista es corta y tienes que buscar otras alternativas.
¿Qué opinan sobre el nuevo proyecto del club?
Jorge: Creo que, desde la directiva, el míster, el cuerpo técnico y nosotros nos hemos adaptado muy bien a este proyecto, en el que creemos y confiamos.
Iago: A mí me gusta. De hecho, firmo con el CD Lugo por el proyecto que tiene alrededor. Yo tenía ciertas dudas antes de venir aquí, pero me las solucionaron pronto porque se ve que la gente tiene ganas, que quieren llevar al club a donde se merece y la verdad que estoy muy contento por ello y ojalá se pueda.
David: Las cosas se están haciendo muy bien a todos los niveles, desde la gente encargada de dirigir el club hasta el cuerpo técnico, como los jugadores, que ganan en el día a día por el saber estar, el saber trabajar… Yo creo que la línea que se sigue en el club es la apropiada. Sea más temprano o más tarde, los frutos se van a acabar recogiendo.
¿Cuáles son las ventajas de jugar en esta categoría?
Iago: Cuánto más alta es la categoría en la que se juega, más infraestructura hay alrededor de los jugadores: cuentas con más fisioterapeutas, médicos, las instalaciones son mejores… En esta categoría nosotros tenemos la suerte de contar con un campo súper cuidado, unas instalaciones buenas, porque a veces jugamos en campos que no están en buenas condiciones para competir.
David: Yo no he estado en Segunda División y al venir de más abajo veo esta Liga como algo muy positivo. Las instalaciones, por ejemplo, son mucho mejores en 1 RFEF que en 2ª. Sobre todo, creo que se están haciendo las cosas bien en el Lugo para seguir con esa calidad.
Jorge: España es un muy buen escaparate, creo que tenemos muy buen nivel en el fútbol y en cualquier categoría hay muchísimo nivel, por eso se ven jugadores españoles en todas partes. Además, podemos vivir de esto, que es algo importante. Creo que estamos bien cuidados: siempre tenemos ropa, no la llevamos de casa, es un punto a favor. Y también el tema del campo, que tenemos uno de los mejores de la Liga.
¿Creen que se está haciendo afición con las acciones sociales que se llevan a cabo?
Jorge: Yo creo que el cambio de propiedad del club ha sido algo positivo para la entidad. Que venga gente nueva y muestre interés por el equipo y por la ciudad, intentando vincular los valores de la provincia de Lugo al club es algo que crea afición. Por eso, lo que se está haciendo dentro del campo y fuera de él está promoviendo que en el medio-largo plazo recojamos los frutos del trabajo y podamos conseguir el objetivo del club. Estoy orgulloso de pertenecer y estar dentro de este proyecto.
David: Yo creo que, a nivel de política de integración de empresas, colegios… se está retomando esa actividad para crear una atmósfera en la que todo el mundo se sienta integrado en el Club Deportivo Lugo; y es nuestro deber como jugadores transmitir esa identidad para que las personas que vienen a ver el partido se sientan identificadas con nosotros. Creo que el trabajo que se está haciendo desde todos los departamentos del club en favor de esa política de integración es impecable y así se ve, que cada vez se está volviendo a enganchar más gente, generando un vínculo con la afición que quiere ser partícipe del club.
Iago: Sí, pienso como mis compañeros. Yo veo que se está haciendo muy bien, están atrayendo a gente que se había desvinculado del club a través de este tipo de iniciativas. Es una línea a seguir, porque cada vez se enganchan más al club, y eso es bueno para el club y para la ciudad.