María Reigosa deja el grupo de gobierno de Lugo y pasa a ser concejala no adscrita

María Reigosa, concejala en el Ayuntamiento de Lugo desde el pasado mes de octubre, acaba de anunciar su salida del grupo de gobierno municipal. La edil presentó este lunes su renuncia por escrito y trasladó su intención de continuar en la corporación como concejala no adscrita, desvinculándose así del grupo socialista.
Reigosa había accedido al acta tras el fallecimiento de Pablo Permuy, iniciando una etapa política que ahora se ve modificada apenas cuatro meses y medio después. Además, su decisión se produce dos meses después de formalizar su baja como militante del PSOE, un paso previo que ya apuntaba a un posible cambio en su situación dentro de la corporación.
Su marcha tiene consecuencias directas en la configuración del pleno municipal. Con el nuevo escenario, el PSOE queda con siete concejales, mientras que el BNG mantiene sus cinco representantes. Por su parte, el Partido Popular, liderado por Elena Candia, cuenta con doce ediles. Así, el gobierno de coalición entre socialistas y nacionalistas pierde la mayoría y queda con doce votos, los mismos que el principal grupo de la oposición.
En este contexto, el papel de María Reigosa cobra una relevancia clave. Su voto se convierte en decisivo para la aprobación de iniciativas y acuerdos municipales, tal y como ya se ha podido comprobar en las últimas sesiones plenarias. La nueva situación obliga al ejecutivo local a buscar apoyos puntuales o a negociar con el resto de grupos para sacar adelante sus propuestas.
La salida de la concejala supone, de este modo, un punto de inflexión en la dinámica política del Ayuntamiento de Lugo, abriendo una etapa marcada por la incertidumbre y por la necesidad de diálogo en un pleno más fragmentado.