Lucía Blanco
Un curso de gaita en la asociación de vecinos de la parroquia fue el germen para Os Trastiños de Castelo, una asociación y grupo de música tradicional lucense que apuesta desde su comienzo por tejer lazos en la comunidad y poner en valor nuestra cultura. “No 2010, después de empezar a ensayar, inauguramos el grupo. Nos estrenamos por el día de San Xoán porque los vecinos hacíamos las hogueras y desde aquella aquí seguimos”, cuenta Toni. Para ellos la agrupación supuso su primer contacto con la música. “Ninguno habíamos tocado en la vida, entonces fue una experiencia musical increíble. Yo tuve algo de relación porque cuando era pequeño, en EGB tenía clases, pero para muchos otros compañeros era todo nuevo”. Pero eso no los frenó, los ensayos y las ganas de aprender juntos les sirvieron para consolidarse como formación.
“Ahora ensayamos todos los jueves, pero hubo épocas en las que lo me los hacía dos días a la semana porque estábamos más verdes o se juntaban las actuaciones. Parece que no pero un mes sin ensayar se nota, se pierde el hilo”. Actualmente ya son unos habituales en fiestas de la ciudad y también en la provincia y forman parte del programa de fechas tan señaladas como el San Froilán. “Desde que echamos créelo que no faltamos ningún año. También solemos ir a todas las actuación que nos da la Diputación, a todas las que podemos claro, porque cómo algunos trabajamos igual por la semana ya tenemos que decir que no”. Desde que comenzaron el teléfono no paró de sonar para estos músicos que acumulan decenas de conciertos en citas como Feria de Artesanía de O Incio, la Fiesta de la Tarta de Maíz de Guitiriz, la del Pimiento de Mougán de Guntín, el Festival As Nogais de la asociación Abrente o la Fiesta de Orbazai. Las patronales de Xermade, Castro de Rei, del barrio de San Lázaro en Lugo o su propio acaban por completar algunos de los eventos que guardan en la memoria.