Profesionales de Urgencias del HULA convocan una concentración por la falta de personal y medios

Los celadores del Servicio de Urgencias del Hospital Universitario Lucus Augusti iniciarán movilizaciones en protesta por las carencias humanas y materiales que, según denuncian, dificultan una atención adecuada a los pacientes. La primera concentración está convocada para el miércoles 18 a las 16:00 horas ante el propio servicio.
Los profesionales señalan que la falta de personal, la insuficiencia de medios y la elevada presión asistencial complican el trabajo diario y repercuten directamente en la calidad de la asistencia. Aseguran que esta situación se prolonga en el tiempo y que, pese a haberla trasladado a la Dirección del hospital, no se han adoptado soluciones efectivas para corregir el problema.
Enfermeras, TCAEs y celadores coinciden en la necesidad de reforzar las plantillas para hacer frente a la sobrecarga que soporta el servicio, así como de habilitar una unidad intermedia destinada a pacientes pendientes de ingreso, con el objetivo de aliviar la saturación en Urgencias. En un primer momento, los trabajadores barajaron la posibilidad de realizar pequeños parones diarios para visibilizar la situación, aunque decidieron dejarlos en suspenso hasta mantener las reuniones previstas con la Dirección a comienzos de la próxima semana.
Los convocantes insisten en que su objetivo es garantizar una atención segura y digna para los pacientes y mejorar las condiciones laborales de un colectivo que asegura estar sometido a una presión constante por la falta de recursos.
CONTESTACIÓN DE LA CONSELLERÍA DE SANIDAD DE LA XUNTA
El Área Sanitaria de Lugo, A Mariña e Monforte de Lemos defiende que no existe una carencia de material en sus dispositivos asistenciales y asegura que la distribución de recursos sanitarios se realiza de manera periódica y en las cantidades necesarias. Según explican desde la Dirección de Recursos Económicos y el Servicio de Suministros, los envíos están dimensionados en función del consumo de cada unidad, teniendo en cuenta factores como el tamaño del servicio o centro de salud, la actividad desarrollada, la población adscrita y las necesidades específicas que puedan surgir en cada momento.
El objetivo, señalan, es garantizar que todos los servicios y unidades cuenten con los recursos precisos para desarrollar su actividad con absoluta normalidad y seguridad. Desde la gerencia subrayan además que no es cierto que se manipulen o alteren pedidos, ya que el sistema informático corporativo permite verificar en todo momento las cantidades solicitadas por los centros y las autorizadas por los órganos competentes, de acuerdo con los pactos de consumo establecidos con cada unidad. Todo el proceso queda registrado a través de la aplicación LOGAS, que asegura la transparencia y la trazabilidad completa de las solicitudes de suministro.
Los envíos, tanto a atención primaria como a las unidades hospitalarias, se efectúan en función de los consumos de cada servicio, que son revisados de manera periódica y adaptados al uso habitual de los productos. En la mayoría de los casos, este procedimiento está informatizado y automatizado mediante el sistema conocido como “doble cajón”, un modelo logístico que permite la reposición automática del material con el fin de mantener el stock previsto de cada artículo y garantizar la continuidad asistencial.
El Área Sanitaria reconoce que este sistema de planificación y distribución no impide que, de forma puntual, puedan producirse roturas de stock de algún producto concreto. Se trata, según indican, de situaciones excepcionales para las que existen mecanismos específicos que permiten restablecer y reponer el material con rapidez. En estos casos, se activa el suministro urgente desde otros dispositivos asistenciales o almacenes disponibles, evitando que estas incidencias tengan impacto en la atención a los pacientes.
Por último, la gerencia recuerda que la planificación de los suministros debe realizarse bajo criterios de eficacia, eficiencia y responsabilidad en la gestión de los recursos públicos, compatibilizando la garantía del material necesario para la atención sanitaria y la seguridad de profesionales y usuarios con un uso adecuado del presupuesto.