¿Qué esperan los lucenses de los políticos para este nuevo año 2026?

Jessica Fernández
El año 2026 llega a Lugo marcado por un contexto de estabilidad en el ámbito político local, con un gobierno municipal conformado por el PSOE y el BNG y encabezado por el alcalde socialista Miguel Fernández, que asumió la labor al frente del gobierno local en marzo, tras el fallecimiento de la anterior alcaldesa, Paula Alvarellos.
Este nuevo ejercicio se presenta como antesala de las elecciones municipales previstas para 2027, una cita que comienza ya a perfilar el horizonte político de la ciudad. En este contexto, representantes de distintos ámbitos de la sociedad lucense aprovechan el inicio del nuevo año para expresar sus deseos de Año Nuevo, centrados en la mejora de los servicios públicos, en el impulso económico y en la consolidación de proyectos que contribuyan al desarrollo de la ciudad.
Encarna Lago, gerente de la Rede Museística da Provincia de Lugo, espera que los políticos hagan una gestión “accesible, inclusiva, igualitaria y sostenible; que no dejen a nadie fuera y que trabajen para toda la sociedad”. Así, dice que “deben tener en cuenta los derechos culturales de forma real, a través de todos los programas que desarrollamos, ya que cada iniciativa que se haga debe tener un estudio de lo que está pasando, qué podemos hacer y planificar para que pueda ser sostenible, poniendo a la sociedad de Lugo en el centro y atender las necesidades reales para que puedan tener continuidad”. También añade que espera que “se dejen de peleas y trabajen todos juntos por el bien de la ciudadanía, ya que es una responsabilidad colectiva; ni partidista ni individual”.
Por su parte, el presidente de Cántigas e Frores, Anxo Vilabrille, comparte con Encarna la necesidad de que las instituciones públicas trabajen conjuntamente en favor de la cultura. “La unión hace la fuerza y necesitamos que todos apoyen nuestra cultura, deberían valorarla y tenerla en mayor estima. A partir de ahí, todo acto que se pueda hacer en relación a mantener las tradiciones y mantenerlas, ya sea a través de exposiciones, actuaciones, etc., pero que los que estamos inmersos en la puesta en valor de la cultura sintiéramos de verdad que los políticos están interesados por la cultura”, destaca.
Desde el asociacionismo lucense, Nuria Neira, delegada de Auxilia, pide que los políticos “sigan pensando en la accesibilidad, ya que hay puntos de Lugo que aún no son accesibles y que se pueden ir mejorando. Nos parece interesante también poner el foco en el Patrimonio, porque hay una zona bonita sin accesibilidad; y por ejemplo, ya nos dijeron que van a empezar las obras para instalar un ascensor en la Catedral para subir al museo catedralicio. Es interesante que cualquier obra que se haga en la ciudad cuente con nosotros para hacerla accesible para que tanto las personas con discapacidad como los mayores puedan disfrutar de todos los espacios. Nuestro objetivo en 2026 es que todos los puntos que quedan por mejorar en la ciudad en cuanto a accesibilidad, se vayan haciendo”, concluye.
Otro de los sectores representados en la sociedad lucense, y cada vez más, es el de las personas migrantes, acogidas en diversas entidades, como la Asociación Rioplatenses de Lugo, que preside Nicolás Ravelli, que es, a su vez, director de la orquesta Terra Nova. “Hay un Lugo, ámbito asociativo, que ve con muy buenos ojos el cambio que se produjo en las instituciones con respecto a la integración que se está llevando a cabo a través de iniciativas, que lo que hacen es poner Lugo en el mapa e invitar a la gente a que venga. Poco a poco se está yendo hacia eso, por eso pedimos que sigan en esa línea porque la clave está ahí, en un Lugo más abierto e integrador”.
También Anjhara Gómez, presidenta de la Asociación de Mujeres Empresarias de Lugo, quiso pedir, para este 2026, que la clase política “siga apoyando las iniciativas y la visibilización que hacemos desde AELU del papel de la mujer en la sociedad, no solo dentro de la empresa, como un ejemplo de trabajo y movilización social, porque es algo fundamental”. Dice que está contenta con el apoyo recibido durante este año 2025, y espera que “sigan apoyando esa proyección social de la mujer”.
El presidente del Club de Natación Portamiñá, Fernando Timiraos, cree que, en el ámbito deportivo lucense, y concretamente para el ámbito de la natación, “lo más interesante sería la construcción de una piscina climatizada con una longitud de 50 metros, ya que somos la única capital gallega que no cuenta con ella. Esto supone que nuestros nadadores entrenan en piscina de 25 metros y cuando competimos en campeonatos nacionales tenemos que hacerlo en piscina de 50 metros, y con nadadores que entrenan en esas instalaciones. Es como si un jugador del Club Deportivo Lugo entrena en un campo de fútbol sala y después compite en el Anxo Carro”. Sin embargo, reconoce que “los tiempos no son sencillos económicamente, pero se puede empezar con la redacción del proyecto y después conseguir el dinero”, destaca. Considera, además, que los políticos de Lugo “deben apostar más por el deporte en Lugo, no solo por la natación, sino por todos los deportes y contar con unas instalaciones adecuadas para el desarrollo de esos deportes”. Este argumento recuerda otras demandas de clubes como el CHL Meigas, que denunció las goteras en el pabellón municipal Daniel Cordido, o la afición del Ensino y del CB Breogán, que demanda un Pazo dos Deportes nuevo en Lugo, ya que alberga partidos de baloncesto de ACB, primera liga de baloncesto nacional.
Finalmente, Luis Latorre, presidente de la Asociación Lugo Monumental, solo pide una cosa: “Que escuchen”. Dice que los políticos deben “sentarse, debatir, escuchar a la gente que no está de acuerdo con lo que se propone. Creo que falta mucha altura de miras en Lugo, y hablo de todos los grupos políticos, que deben atender más a lo que demanda la ciudadanía”. Concretamente, dice que los proyectos más importantes para 2026 son “saber el futuro de la Estación de Autobuses y que terminen las obras del centro, ya que siguen tres calles en mal estado: calle Nova, Quiroga Ballesteros y San Marcos, en las que la gente sigue cayéndose”, explica.