Rueda anuncia la licitación del último tramo de la autovía entre Lugo y Sarria

El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, destacó hoy que la licitación del último tramo de la autovía que unirá Lugo y Sarria, la AG-22, supondrá un eje estratégico de conectividad. “Va a vertebrar todo el sur de la provincia de Lugo. Tener infraestructuras bien diseñadas y modernas supone ventajas a nivel de rapidez, de comodidad y de seguridad”, destacó.
Así lo manifestó, acompañado de la conselleira de Vivienda y Planificación de Infraestructuras, María Martínez Allegue, coincidiendo con la licitación de las obras de este segundo y último tramo, las correspondientes al desdoblamiento del tramo Nadela-A Pobra de San Xiao. Tal y como explicó, el plazo de presentación de ofertas de empresas a la licitación finaliza el 30 de enero, mientras que “el plazo de ejecución de las obras es de 36 meses” y la previsión es iniciar las obras “a inicios del segundo semestre de 2026”.
La intervención, que cuenta con una inversión pública de 37,7 millones de euros, permitirá actuar en un tramo de 13,5 kilómetros, que se inicia en la glorieta de Nadela y finaliza en el enlace de la Pobra de San Xiao, ya en servicio. Entre las intervenciones singulares previstas están los enlaces de O Corgo y Maceda, un cruce de vía bajo la autovía A-54, la ejecución de dos viaductos en el río Chamoso y en el de Neira o la ampliación de 13 pasos superiores y siete inferiores.
Este nuevo paso para convertir el actual corredor en una vía de alta capacidad permitirá acortar el tiempo de viaje y adelantar sobre seguro, puesto que contará con dos calzadas con dos carriles cada una. Ofrecerá una conducción mucho más lineal, cómoda y previsible, reduciendo significativamente los tiempos de recorrido entre la capital y la comarca de Sarria, al tiempo que facilitará una conexión mucho más eficiente con los grandes ejes de comunicación nacionales, como la A-6 y la A-54, que confluyen en el nudo de Nadela.
En este sentido, se espera que alrededor de 100.000 usuarios se beneficien de este viario que estará limitado a 120 km/h, además de los transportistas que la utilicen para sus viajes de trabajo –se estima que circulen por ella más de 8.000 vehículos al día–.
Asimismo, el presidente vinculó esta actuación con la estrategia integral que la Xunta está desplegando en toda la provincia, haciendo referencia a la presentación de la noticia Variante Este de Viveiro hecha esta misma semana o a la modernización de la carretera hacia Ourol.
Este esfuerzo en nuevas obras vendrá acompañado de una política de conservación rigurosa, para la que se destinará en 2026 una cifra récord de 71,6 millones de euros destinada a mantener los 5.500 kilómetros de la red viaria autonómica en las mejores condiciones.
Además, el presidente destacó el trabajo que está realizando la Xunta “para vertebrar Galicia” y destacó que “más del 90% de la población está una distancia corta de vías de altas prestaciones y libres de peaje”.