Vecinos del Sagrado Corazón y As Gándaras impulsan una recogida de firmas

Vecinos y vecinas de los barrios del Sagrado Corazón y As Gándaras han puesto en marcha una campaña de recogida de firmas a través de la plataforma Change.org dirigida a la Xunta de Galicia y al Concello de Lugo para mostrar su rechazo al proyecto urbanístico previsto en la zona. Según denuncian, la administración autonómica pretende desarrollar, bajo la figura de Proyecto de Interés Autonómico, una actuación que contempla la construcción de 1.265 viviendas distribuidas en 22 edificios en un ámbito de 12 hectáreas.
La vecindad advierte de que esta iniciativa supondría la llegada de más de 4.000 nuevos residentes a un entorno que actualmente conserva un carácter semiurbano. A su juicio, esto implicaría una masificación “insostenible”, duplicando la densidad del área en un corto periodo de tiempo y transformando una zona periférica y tranquila en un espacio altamente saturado.
Otro de los argumentos expuestos por la plataforma ciudadana es la alteración del modelo tradicional de barrio. Sagrado Corazón y As Gándaras, señalan, han mantenido históricamente un equilibrio entre espacios urbanos y naturales que se vería quebrado por la construcción de bloques de seis alturas más ático, es decir, siete plantas. Consideran que estas edificaciones modificarían de forma irreversible el paisaje y el espíritu de la zona.
También alertan de un posible colapso de los servicios e infraestructuras. Según indican, las calles ya presentan problemas de tráfico y deficiencias en el firme, mientras que el centro de salud sufre carencias estructurales. A su entender, levantar cientos de viviendas sin garantizar previamente dotaciones adecuadas para la población actual supone una decisión política irresponsable.
La plataforma critica además que el proyecto haya sido concebido “desde los despachos de Santiago”, sin tener en cuenta la realidad específica de Lugo ni la participación directa de la vecindad. En su opinión, se trata de una operación urbanística que, bajo el argumento de la vivienda protegida, apuesta por una elevada densidad edificatoria que no prioriza las necesidades sociales del barrio.
Por todo ello, los promotores de la campaña exigen la paralización inmediata del Proyecto de Interés Autonómico en los términos actuales, la apertura de un proceso de diálogo real con la plataforma vecinal y con la asociación Gatos Roxos, así como la elaboración de un modelo urbanístico sostenible basado en construcciones de menor densidad, respetuosas con el entorno y dotadas de zonas verdes y servicios públicos suficientes. La vecindad subraya que el barrio no es solo suelo residencial, sino un espacio habitado por familias que reclaman ser escuchadas en el diseño de su futuro.