ADEGA supera los 6.000 euros de recaudación para recurrir el proyecto urbanístico en los nacimientos del río Rato

ADEGA-Lugo ha anunciado que la campaña de micromecenazgo “Río Rato sin cemento” ha conseguido reunir más de 6.000 euros en menos de un mes, cumpliendo así el primero de los objetivos marcados para financiar la defensa judicial de los nacimientos del río Rato.
Según explicó la entidad ecologista, esta primera meta permite garantizar la presentación del recurso contencioso-administrativo contra el desarrollo urbanístico previsto en este entorno natural, una actuación que, a su juicio, supondría la urbanización de una de las zonas de mayor valor ambiental del municipio de Lugo.
Desde ADEGA agradecieron la respuesta de la ciudadanía, destacando el compromiso mostrado por numerosas personas con la protección del patrimonio natural de la ciudad. La asociación considera que la rápida consecución de este primer reto evidencia la existencia de un amplio respaldo social a la conservación de los nacimientos del río Rato y a la defensa de un modelo urbano que priorice los espacios naturales.
La entidad subraya que cada contribución realizada, independientemente de su cuantía, constituye un apoyo al trabajo colectivo impulsado para evitar la degradación de un espacio que considera fundamental para la biodiversidad, la regulación climática y la conexión ecológica entre el río Rato y el Miño.
A pesar del éxito inicial, ADEGA recuerda que la campaña continúa abierta y que el objetivo final es alcanzar los 12.000 euros en los próximos dos meses. Esta cantidad permitirá afrontar el conjunto de los gastos derivados del procedimiento judicial, incluyendo informes técnicos, representación legal y otros costes asociados a la defensa de los nacimientos del río.
La organización realiza un nuevo llamamiento a la ciudadanía, al tejido asociativo y a las personas comprometidas con la conservación del territorio para que continúen colaborando con la iniciativa. Según señala, el proceso no solo busca defender un espacio natural concreto, sino también demostrar la implicación de la sociedad lucense en la protección del medio ambiente frente a modelos urbanísticos que consideran incompatibles con los desafíos actuales de la emergencia climática.