Álex Losada afronta su sexto Mundial de taekwondo, esta vez con dos de sus alumnos: "Va a ser una experiencia muy enriquecedora"

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El deportista monfortino, tres veces campeón de Europa, competirá en la categoría sénior, mientras Mateo Fernández y Brais Lombardero debutarán en el Mundial en las categorías júnior y cadete
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30 Aug 2026

Jessica Fernández

Álex Losada, deportista monfortino nacido en 1999, prepara ya una de las grandes citas de su trayectoria deportiva. Del 16 al 20 de septiembre, participará en Corea del Sur en su sexto Mundial consecutivo de taekwondo, una competición a la que llegará acompañado por primera vez por dos de sus alumnos de la AC Taekwondo Sarria, Mateo Fernández, de Portomarín, y Brais Lombardero, de Lugo.

La cita mundialista supone para Losada un nuevo reto en una carrera en la que ya acumula tres títulos de campeón de Europa y una medalla de bronce. A pesar de este palmarés, el deportista reconoce que dar el salto al escenario mundial siempre implica una dificultad añadida, especialmente por la presencia de las grandes potencias asiáticas. El pasado año se quedó a las puertas de avanzar ante China, en una eliminatoria que terminó con una diferencia mínima, y también se midió a Malasia en la competición por equipos. Ahora, afronta la nueva edición con la intención de mejorar ese resultado y aprovechar la experiencia acumulada durante los últimos años.

Dos alumnos de la AC Taekwondo Sarria dan el salto al Mundial

La preparación fue intensa y prolongada durante toda la temporada, con una planificación en la que el propio Losada tuvo que combinar su trabajo como deportista con la responsabilidad de entrenar a sus alumnos. El esfuerzo comienza ahora a verse reflejado en la clasificación para una competición de la máxima exigencia internacional.

Con él estarán Mateo Fernández y Brais Lombardero, dos deportistas de la AC Taekwondo Sarria que llegaron al club procedentes de otras entidades con la intención de dar un nuevo impulso a sus carreras deportivas y comenzar a competir a un nivel mayor.

El entrenador destaca especialmente el compromiso que ambos demostraron durante la temporada. Para Losada, el talento por sí solo no es suficiente y el trabajo diario fue determinante para que los resultados comenzasen a aparecer. "La verdad es que son dos chicos muy trabajadores, que tienen muchas ganas y eso se nota y facilita siempre las cosas", señala.

Brais Lombardero competirá en la categoría cadete, destinada a deportistas de entre 12 y 14 años; Mateo Fernández participará en la categoría júnior, entre los 15 y los 17 años; y Losada competirá en la categoría sénior, considerada la categoría absoluta o "reina", para deportistas de entre 18 y 30 años.

Para Mateo no será la primera experiencia internacional. El deportista ya participó el año pasado en el Campeonato de Europa, una competición en la que España cuenta con un nivel elevado dentro del taekwondo. Sin embargo, el escenario mundial presenta una dificultad diferente, especialmente por la entrada en competición de las grandes potencias asiáticas.

Corea, Filipinas y Tailandia elevan la exigencia

El Mundial permitirá a los dos jóvenes comprobar de primera mano la distancia que existe entre el nivel europeo y el de las grandes potencias del continente asiático. Losada pone especialmente el foco en Corea del Sur, país en el que se celebrará la competición y que considera la referencia mundial en este deporte. "Corea sería el top 1 y muy seguido de Filipinas, Tailandia… donde el taekwondo y las artes marciales predominan", explica. La presencia de estos países obliga a los deportistas europeos a afrontar cada combate con una exigencia máxima.

Según relata el deportista, en los países asiáticos el taekwondo tiene una presencia mucho más profunda en la vida de sus practicantes. "Ellos dedican muchísimas más horas y construyen su vida alrededor de este deporte, siendo incluso una materia en el colegio", señala Losada, que habla de deportistas capaces de entrenar hasta nueve horas diarias. Una realidad que, a su juicio, hace muy difícil competir contra ellos, pero que también sirve como estímulo para los deportistas.

A pesar de la diferencia de dedicación, Losada considera que la preparación realizada durante los últimos meses permite afrontar la competición con garantías. El objetivo no se limita a las medallas, sino a conseguir avanzar el mayor número de rondas posible y ofrecer una buena versión tanto individual como colectiva. "Estamos haciendo una preparación muy buena, lo estamos intentando de la mejor manera y la intención que tenemos, más allá de las medallas, es realizar un buen papel, tanto ellos como yo, y llegar a pasar el máximo de rondas posible", apunta. Y confía en la capacidad del equipo para aprovechar cualquier oportunidad que se presente en Corea. "Nosotros estaremos preparados y, en el caso de tener una oportunidad, estaremos listos para aprovecharla", asegura.

Un reto doble: competir y ejercer de entrenador

La presencia de Mateo y Brais hace que este Mundial tenga para Losada un significado especial. Por una parte, afrontará la competición como deportista; por otra, tendrá que acompañar y preparar a sus dos alumnos para una de las experiencias más importantes de sus aún cortas carreras.

Es una doble faceta que considera especialmente significativa. Durante los últimos años fue consolidando su papel como entrenador sin abandonar la competición, una combinación que exige una importante carga de trabajo, especialmente en una temporada en la que los compromisos deportivos se sucedieron sin apenas descanso. "Es de las pocas veces que un deportista hace esa doble faceta, entrenar a mis deportistas en el Mundial y competir", destaca.

La satisfacción, en este caso, llega por partida doble. Como entrenador, ve cómo sus alumnos progresan, mejoran y alcanzan objetivos por los que llevan meses trabajando. Como deportista, comprueba que todo el esfuerzo personal durante la temporada le permite volver a estar, una vez más, en un Mundial. Entre competiciones, entrenamientos propios y clases, Losada admite que fue un año especialmente exigente. Sin embargo, llegar de nuevo a la cita mundialista supone para él una recompensa por el trabajo realizado.

La doble faceta de deportista y entrenador también le está llevando a reflexionar sobre el futuro. Losada lleva entrenando desde los 14 años y reconoce que el cuerpo comienza a notar el paso del tiempo y las exigencias acumuladas de tantos años de competición. Este año cumplirá 27 años y sabe que la carrera de un deportista de alto nivel tiene una duración limitada. Habitualmente, los competidores sénior comienzan a valorar la retirada al superar los 30 años, aunque el monfortino no quiere ponerle una fecha concreta a su futuro.

"Estoy disfrutando mucho de ambas cosas, aprendiendo con ellos y viendo que van consiguiendo objetivos", explica. La intención es continuar combinando las dos facetas mientras el cuerpo y las circunstancias se lo permitan y valorar la situación año a año.

Una experiencia para crecer dentro y fuera del tatami

Para Brais y Mateo, el viaje a Corea del Sur supondrá mucho más que una competición. Será la oportunidad de conocer a deportistas procedentes de diferentes países y comprobar de primera mano el nivel que existe en el máximo escenario internacional del taekwondo. Losada considera que esa experiencia puede marcar un antes y un después en su evolución deportiva.

Llegarán a Corea después de meses de preparación, pero será allí, delante de sus rivales y en una competición de máxima exigencia, cuando tendrán que demostrar que están preparados para afrontar el reto.

Según explica, los dos jóvenes saben perfectamente cuál fue el trabajo que tenían que realizar durante los meses previos y ahora serán ellos mismos los que tendrán que demostrar que están preparados para dar el paso definitivo.

"Van a madurar como deportistas, como personas, y estoy seguro de que va a ser una experiencia muy enriquecedora para ellos", concluye Losada, que afrontará así en Corea del Sur su sexto Mundial, pero con una responsabilidad añadida: competir él mismo mientras acompaña a dos alumnos de la AC Taekwondo Sarria en su primera gran experiencia mundialista.

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