La CHMS entrega a la USC las llaves del Muíño de Olga para convertirlo en un punto de divulgación científica

La Confederación Hidrográfica del Miño-Sil (CHMS) ha entregado a la Universidad de Santiago de Compostela (USC) las llaves del Muíño de Olga, en Lugo, que estará destinado a partir de ahora a actividades de divulgación científica, formación y transferencia de conocimiento. La entrega simbólica tuvo lugar este jueves 3 de septiembre y fue recibida por la rectora de la USC, Rosa Crujeiras, de manos del presidente de la CHMS, José Antonio Quiroga.
La actuación ha permitido rehabilitar y adaptar este histórico elemento del patrimonio hidráulico lucense con una inversión superior a los 790.000 euros, asumida íntegramente por la CHMS y realizada al amparo del convenio suscrito entre ambas entidades.
Rosa Crujeiras destacó la importancia del proyecto para la USC, ya que permite recuperar un elemento del patrimonio hidráulico y, al mismo tiempo, dotarlo de una nueva función vinculada al conocimiento, la formación y la transferencia. En este proceso tendrá un papel destacado la Escola Politécnica Superior de Enxeñaría, que participará en el desarrollo del proyecto y en la definición de sus contenidos y actividades.
La intención de la universidad es que el Muíño de Olga se convierta en un "espacio vivo, conectado e integrado plenamente en las actividades del Campus de Lugo", en el que puedan organizarse actividades formativas y divulgativas, impulsar la transferencia de conocimiento y acercar a la sociedad el conocimiento sobre el agua, así como su gestión y conservación.
"Recuperar patrimonio para generar conocimiento y poner ese conocimiento al servicio de la sociedad", resumió la rectora para definir el objetivo de esta nueva etapa del edificio.
Un antiguo molino hidráulico recuperado
El Muíño de Olga fue construido inicialmente como molino hidráulico de río, equipado con cuatro turbinas, y posteriormente fue transformado en restaurante sin que se modificase de manera irreversible su configuración arquitectónica. El inmueble cuenta con dos plantas por encima del nivel de las aguas y otra bajo este, donde se encuentra el circuito hidráulico.
La estructura original está formada por muros de carga construidos con lajas de pizarra y revestidos interiormente con mortero de cal. Las estructuras horizontales se realizaron con piezas de madera de castaño, al igual que el pavimento, mientras que la cubierta presenta una solución a cuatro aguas con características singulares respecto a otras construcciones tradicionales.
Las obras ejecutadas por la CHMS han permitido adaptar el edificio a su nuevo uso y retirar diferentes elementos añadidos a lo largo de los años que no formaban parte del conjunto original. Entre ellos se encontraban una construcción destinada a pulpería y una terraza sobre el río Miño apoyada en estructuras de hormigón.
También se sustituyó la cubierta para mejorar la impermeabilidad y el aislamiento térmico, con un acabado en pizarra. En el interior se eliminaron los elementos vinculados al antiguo uso hostelero y se restauraron los elementos hidráulicos históricos del molino.
Tras la intervención, el edificio cuenta con espacios destinados a exposiciones y con una sala en la planta superior preparada para acoger charlas y reuniones, con una capacidad superior a las 40 personas.
La USC será la encargada de dotar de contenido el espacio
La universidad será ahora la encargada de desarrollar los contenidos y las actividades que se llevarán a cabo en el Muíño de Olga, que funcionará como punto de divulgación científica y transferencia de conocimiento.
Por su parte, José Antonio Quiroga señaló que la cesión permitirá contribuir a la difusión de la cultura tradicional, la historia y el patrimonio etnográfico de Galicia.
La infraestructura fluvial cuenta con 363 metros cuadrados construidos y su adaptación supuso una inversión total superior a los 790.000 euros, financiada íntegramente por la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil.