La montaña lucense vuelve a movilizarse para reclamar una atención sanitaria estable en el rural

Los vecinos de la montaña lucense volvieron a trasladar este martes a las calles de Lugo sus reivindicaciones para reclamar una atención sanitaria pública, próxima y estable en los municipios rurales. La protesta arrancó con una concentración delante del edificio de la Xunta y continuó con una marcha por la ciudad para visibilizar los problemas que, según los convocantes, se prolongan desde hace meses en diferentes municipios de la comarca.
La movilización contó con el apoyo del BNG y centró sus demandas en la falta de cobertura de determinadas plazas sanitarias, en el cierre de consultorios y en las dificultades para garantizar una atención primaria continuada. Los participantes advirtieron de que estos problemas tienen una incidencia especialmente importante en un territorio caracterizado por la dispersión geográfica y por un elevado porcentaje de población mayor.
Amelia Amigo, en representación de las personas convocantes, trasladó el malestar de unos vecinos que consideran insuficientes las respuestas ofrecidas hasta el momento por la Administración autonómica. Defendió que los residentes en la montaña no reclaman un trato diferente, sino poder acceder al médico y recibir asistencia sanitaria en condiciones adecuadas independientemente de su lugar de residencia.
Cervantes, Navia, Pedrafita y Becerreá, entre los municipios afectados
La protesta puso especialmente el foco en la situación de municipios como Cervantes, Navia de Suarna, Pedrafita do Cebreiro y Becerreá, donde los problemas para cubrir plazas y mantener la continuidad asistencial se unen a las dificultades de movilidad existentes en el territorio.
Una de las principales reivindicaciones corresponde a Cervantes. Los vecinos llevan meses solicitando la reapertura del consultorio de Doiras, que permanece cerrado, así como una cobertura médica suficiente y estable en el centro de salud de San Román. Estas demandas motivaron diferentes concentraciones en los últimos meses, sin que los convocantes consideren resuelta la situación.
Amigo incidió en que el envejecimiento y la dispersión de la población deberían implicar un refuerzo de los servicios sanitarios de proximidad y no una reducción de la asistencia disponible.
Otro de los problemas señalados durante la protesta fue la escasez de transporte público. Según denunciaron los participantes, esta circunstancia afecta particularmente a las personas mayores, que en numerosos casos necesitan recurrir a familiares o terceros para poder desplazarse hasta los centros en los que tienen una consulta médica.
Reclaman soluciones permanentes
El BNG, que acompañó la movilización, reclamó a la Xunta medidas estructurales que permitan garantizar profesionales suficientes y estables en los centros sanitarios de la montaña lucense, frente a lo que califica como una política basada en soluciones temporales.
Entre las principales peticiones de los manifestantes figuran la reapertura inmediata del consultorio de Doiras, la cobertura permanente de las plazas sanitarias de los centros de salud de la comarca y un refuerzo de la atención primaria en el conjunto de la montaña.
Los convocantes insistieron en que el acceso a la sanidad pública no debe estar condicionado por el lugar de residencia y anunciaron que continuarán con las movilizaciones mientras no se adopten medidas que garanticen una asistencia sanitaria estable, próxima y digna en el rural lucense.