La Navalla de Manuel María reconoce en Outeiro de Rei a Luis Aldegunde y Raúl Galego

Outeiro de Rei volvió a convertirse en un punto de encuentro en torno a la figura de Manuel María con la celebración de una nueva edición de la Navalla de Manuel María, organizada por Xermolos y la Irmandade Manuel María. En esta ocasión, el reconocimiento recayó en Luis Aldegunde y Raúl Galego, dos personas que, según los organizadores, dedicaron buena parte de su trayectoria a mantener viva la huella del poeta chairego y a defender la cultura, la música y la lengua gallegas.
La jornada coincidió con el aniversario del fallecimiento de Manuel María, recordado cada 8 de septiembre, y tuvo como escenario diferentes espacios vinculados a la memoria del escritor. El acto principal reunió a numerosos asistentes en una celebración marcada por la música, la poesía y el recuerdo de quien fue uno de los grandes referentes de la literatura gallega contemporánea.
El coordinador de Xermolos, Alfonso Blanco, definió la cita como “una maravilla” y destacó el compromiso de las personas homenajeadas con la transmisión de la cultura gallega. Según explicó, la Navalla pretende reconocer a aquellos que, siguiendo el ejemplo de Manuel María, trabajan para “transmitir, conocer y reivindicar nuestra cultura, nuestra música y nuestro idioma”.

La programación comenzó con una comida en el río Ladra y continuó con un recital en el que participaron Marica Campo, Pilar García Negro y el músico Mero. La actividad contó también con la presencia de familiares de los homenajeados y de representantes de las entidades organizadoras, que contribuyeron al homenaje con la lectura de poemas de Manuel María.
Uno de los momentos centrales de la jornada fue la entrega de las Navallas a los galardonados. El alcalde de Sober, Luis Guitián, y Mero fueron los encargados de entregar los reconocimientos al músico Raúl Galego y a Luis Aldegunde, que recogió la distinción en nombre de su padre, fallecido profesor y activista cultural.
El homenaje se trasladó posteriormente al cementerio de Outeiro de Rei, donde reposan los restos de Manuel María. Allí, ambos reconocidos pusieron de manifiesto la importancia que tuvo el poeta en sus respectivas trayectorias y como ejemplo de compromiso con la lengua y la cultura gallegas.
La jornada terminó en un ambiente de convivencia y recuerdo, con una merienda compartida a base de pan, queso, productos del país y vino de la Ribeira Sacra, aportados por Guitián. Música, poesía y conversación sirvieron así para cerrar una nueva edición de una cita que mantiene vivo el legado de Manuel María y reconoce a quienes continúan trabajando en su misma línea de compromiso cultural.