La Terra Chá vive hoy un lunes festivo con tradición, fiestas y memoria rural en Castro de Rei y Xermade

La Terra Chá afronta este lunes 10 de agosto con una jornada diferente. Mientras buena parte de la comarca recupera la actividad habitual tras el fin de semana, Castro de Rei y Xermade celebran su festivo local, una coincidencia que hace que la comarca mantenga hoy vivo el ambiente festivo y tradicional.
El calendario oficial de fiestas laborales locales de Galicia fija el 10 de agosto como día no laborable en ambos municipios. En Castro de Rei corresponde al lunes posterior a las fiestas de San Roque y del Dulce Nombre de María, mientras que en Xermade está vinculado al Lunes de Santa María.
La coincidencia llega, además, en un momento especialmente activo para los dos municipios, con celebraciones que permiten conocer algunas de las tradiciones más arraigadas de la comarca.
Castro de Rei recupera hoy la antigua malla del trigo
Uno de los grandes protagonistas de este lunes será Castro de Rei, donde comienza la programación de la Festa da Malla, una celebración que recupera los antiguos trabajos agrícolas que durante décadas marcaron el ritmo de la vida en el rural chairego.
La primera parte de la edición de este año tendrá lugar hoy, 10 de agosto, a las 11.00 horas en el Campo da Feira, con la tradicional meda, el proceso de amontonar y organizar las gavillas de cereal antes de su posterior trilla.
La fiesta no terminará hoy. La segunda gran jornada está prevista para el 17 de agosto, cuando se realizará la propia malla del trigo. La programación incluye también una comida popular a partir de las 14.00 horas, con empanada, chorizo, sardinas, queso y pan, acompañada de música.
La actividad tiene un importante componente etnográfico. Según explica el propio Ayuntamiento de Castro de Rei, la celebración pretende mantener viva la memoria de una época en la que tareas como la siega, la meda y la malla eran fundamentales para las familias del rural.
Para recrear ese ciclo agrícola, los organizadores trabajan sobre una parcela de unos 4.000 metros cuadrados, de la que se obtienen aproximadamente 2.000 kilos de trigo que posteriormente pasan por las diferentes fases de la celebración.
Último día de fiestas en Castro Ribeiras de Lea
El otro gran foco festivo de Castro de Rei se encuentra en Castro Ribeiras de Lea, que hoy pone el punto final a sus celebraciones patronales dedicadas a San Roque y al Dulce Nombre de María.
Las fiestas comenzaron el sábado 8 de agosto e incluyeron actividades religiosas, sesiones vermú, propuestas para los más pequeños y actuaciones musicales. La programación se extiende hasta este lunes, coincidiendo precisamente con el festivo local del municipio.
De este modo, Castro de Rei ofrece hoy dos caras de una misma identidad: por un lado, el ambiente festivo propio del verano; por otro, la recuperación de las tareas agrícolas que forman parte de la memoria colectiva de la Terra Chá.
Xermade cierra su ciclo festivo con Santa María
En Xermade, el 10 de agosto también es festivo local por coincidir con el Lunes de Santa María, fecha vinculada a las fiestas patronales del municipio.
Las celebraciones patronales desarrollaron su programación principal entre el 7 y el 9 de agosto, con actos religiosos, procesión, actividades musicales, sesiones vermú, charangas y verbenas en el núcleo urbano y en Roupar.
La jornada de hoy llega, por tanto, como cierre de un intenso calendario festivo que durante varios días llevó música y actividad a las calles del municipio.
El propio calendario oficial confirma que el 10 de agosto es uno de los dos festivos locales de Xermade en 2026, junto con el Martes de Carnaval.
Un lunes que pone el foco en las tradiciones de la comarca
La coincidencia de los dos festivos permite dejar una imagen especialmente representativa de la Terra Chá en este 10 de agosto. En Castro de Rei, la jornada sirve para recuperar ante el público una parte del antiguo ciclo del trigo y, al mismo tiempo, prolongar el ambiente de las fiestas patronales de Castro Ribeiras de Lea.
En Xermade, el festivo está ligado directamente a la celebración de la patrona municipal y cierra uno de los fines de semana más festivos del verano.
Una jornada en la que la tradición religiosa, la fiesta popular y la recuperación de la cultura agrícola vuelven a ocupar un lugar protagonista en una comarca en la que el patrimonio rural continúa siendo una de sus principales señas de identidad.