Lugo dará un año de adaptación antes de aplicar las restricciones de la Zona de Bajas Emisiones

El Ayuntamiento de Lugo implantará un periodo de adaptación de un año antes de aplicar de forma efectiva las restricciones previstas en la Zona de Bajas Emisiones (ZBE). La medida se incorporará a la ordenanza reguladora que el gobierno local llevará al pleno ordinario de este mes de julio y pretende facilitar que la ciudadanía conozca el funcionamiento del nuevo sistema antes de su entrada en vigor definitiva.
Durante ese año, el Ayuntamiento centrará sus esfuerzos en informar a vecinos y visitantes sobre el funcionamiento de la ZBE, sin aplicar las limitaciones de acceso contempladas en la normativa. El objetivo es favorecer una transición progresiva hacia el nuevo modelo de movilidad, al tiempo que se cumple con la legislación europea, que obliga a las ciudades de más de 50.000 habitantes a disponer de una Zona de Bajas Emisiones antes del 30 de septiembre de este año.
La alcaldesa, Elena Candia, y la concejala de Participación y Servicios a la Vecindad, Mar Carballas, supervisaron esta semana el avance de los trabajos de instalación del sistema de control de la ZBE durante una reunión con el director de TEVA S.L., empresa adjudicataria del proyecto. Según trasladó la compañía, la instalación estará finalizada a finales de agosto para que toda la infraestructura pueda estar operativa antes del plazo fijado para finales de septiembre.
El proyecto cuenta con una inversión de 703.822 euros e incluye la instalación de cámaras de lectura de matrículas, sensores, paneles informativos dinámicos, servidores y otros equipos tecnológicos, además del software encargado de gestionar y monitorizar toda la información recopilada por los dispositivos.
Desde el gobierno local subrayan que esta infraestructura es imprescindible para la puesta en marcha de la Zona de Bajas Emisiones y defienden una implantación progresiva que permita compatibilizar los objetivos medioambientales con la actividad cotidiana de la ciudad, facilitando la adaptación tanto de los residentes como de quienes visitan Lugo.