Lugo recuerda al médico Rafael de Vega con un tótem conmemorativo en el Fogar de Santa María

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La Diputación y la familia del cirujano descubrieron este elemento de homenaje en el complejo hospitalario que contribuyó a impulsar, coincidiendo con el 90 aniversario de su fusilamiento.
LUGO recoñecemento Rafael de mesa
24 Oct 2026

La memoria del médico Rafael de Vega cuenta desde este sábado con un nuevo espacio de recuerdo en Lugo. La Diputación y la familia del cirujano participaron en la presentación de un tótem informativo con su imagen y un texto sobre su contribución a la modernización de la sanidad lucense. El elemento se instaló en el exterior del Fogar de Santa María, un complejo estrechamente vinculado a su trayectoria profesional.

En el acto participaron el diputado provincial de Formación, Ensino e Economía do Coñecemento, Miguel Fernández, y Rafael Pérez de Vega, nieto del médico, en representación de la familia. La iniciativa coincide con el 90 aniversario de su fusilamiento, ocurrido el 21 de octubre de 1936.

Nacido en Zazuar (Burgos) en 1889, Rafael de Vega llegó a Lugo en 1916 y pronto se convirtió en una figura destacada de la medicina y de la vida pública de la ciudad. Defendió una atención sanitaria más moderna y accesible, especialmente para las personas con menos recursos, y fue uno de los principales impulsores del Hospital de Santa María.

Con el objetivo de conocer los modelos hospitalarios más avanzados de su época, viajó a Santander para estudiar el Hospital de Valdecilla. El centro lucense, diseñado por el arquitecto Luis Bellido González con la colaboración de Rafael de Vega y del entonces alcalde, Ángel López Pérez, abrió sus puertas en 1930. En él, el médico asumió la responsabilidad del servicio de radiología.

Una trayectoria truncada por la represión franquista

Además de su labor médica, Rafael de Vega mantuvo un intenso compromiso político. Republicano convencido y diputado en las Cortes por la provincia de Lugo durante la Segunda República, fue detenido tras el golpe militar de julio de 1936, sometido a un juicio sumarísimo y condenado a muerte. El 21 de octubre de ese año fue fusilado en Lugo, a los 47 años.

La represión también afectó a su familia, que sufrió la incautación de su patrimonio y las consecuencias de la persecución política durante décadas. En julio de 2024, el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática emitió una declaración de reconocimiento y reparación personal en la que acreditó que el médico había sido perseguido por motivos políticos e ideológicos durante la Guerra Civil.

Posteriormente, en febrero de 2025, el Ayuntamiento de Lugo aprobó por unanimidad su nombramiento como Hijo Adoptivo de la ciudad.

Un homenaje para mantener viva su memoria

Durante el acto, Miguel Fernández destacó la contribución del médico a la transformación de Lugo y reivindicó la importancia de transmitir su historia a las nuevas generaciones. 'Rafael de Vega forma parte de la historia de Lugo porque contribuyó a construir la ciudad que somos', señaló.

El diputado también recordó el significado de su muerte y la necesidad de defender una sociedad en la que nadie sufra persecución por sus ideas. 'El mejor homenaje que podemos rendirle es mantener viva su memoria, transmitir su historia a las nuevas generaciones y seguir defendiendo una ciudad y una sociedad en las que nadie tenga que sufrir persecución por sus ideas', afirmó.

La colocación del tótem en el Fogar de Santa María pretende mantener presente tanto su aportación a la sanidad lucense como la injusticia de su ejecución durante la Guerra Civil.

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