Mar Caldas presenta la exposición 'Facedoras de Lugo', un homenaje al trabajo femenino en el rural

La artista Mar Caldas inaugurará el próximo 5 de marzo la exposición Facedoras de Lugo, un proyecto fotográfico que podrá visitarse hasta el 18 de marzo tanto en el Museo Provincial de Lugo como en el Museo Fortaleza San Paio de Narla, en Friol. La iniciativa se integra en la programación de la Rede Museística de Lugo y da continuidad a una línea de investigación artística que la autora desarrolla desde 2014 en torno al trabajo femenino.
Este proyecto se inscribe en un recorrido creativo que en 2025 formó parte de la exposición individual celebrada en el CGAC bajo el título 'Mar Caldas. Mulleres, Traballo e Memoria', centrada en el análisis y visibilización de la contribución histórica de las mujeres a las comunidades de las que forman parte, una aportación que, según la artista, continúa careciendo del reconocimiento social que merece.
Realizado entre el verano de 2025 y el invierno de 2026, 'Facedoras de Lugo' prolonga las anteriores series 'Facedoras de Bueu' (2017-2018) y 'Facedoras de Baixo-Miño' (2018-2020), desarrolladas en la provincia de Pontevedra. En esta ocasión, la creadora explora las comunidades rurales lucenses, poniendo el acento en las tareas que las mujeres desempeñan en relación directa con los animales.
La mayor parte de las protagonistas retratadas son ganaderas que trabajan con vacas de leche y de carne, ovejas, cabras, burros, caballos, cerdos o perros, aunque también se incluyen veterinarias y apicultoras. El proyecto reunió 18 fotografías tomadas en municipios como A Pontenova, Guitiriz, Friol, Guntín, Castroverde, Outeiro de Rei, Castro de Rei, O Páramo, Taboada, Monterroso, Becerreá y Ribeira de Piquín.
Las imágenes recogen explotaciones de distinto tamaño, muchas de ellas orientadas a la producción ecológica y al trabajo con razas autóctonas como la cabra gallega, las vacas limiá, vianesa, caldelá y rubia gallega, la oveja gallega, el cerdo celta, el podengo gallego o el caballo de pura raza gallega, algunas incluso en peligro de extinción.
De la totalidad de las imágenes, diez fueron seleccionadas para la exposición en la Rede Museística. Ampliadas a gran formato, con dimensiones que van desde 1,10 por 2 metros hasta 1,10 por 1,62 metros, configuran una muestra representativa de la diversidad de trabajos documentados, desde ganaderías porcinas, caballares, ovinas, bovinas o caprinas hasta queserías, así como de las distintas modalidades productivas y de los variados paisajes en los que se desarrollan, desde cumbres montañosas hasta prados y bosques.
El catálogo de la exposición incluye las 18 fotografías y dos textos ensayísticos. Uno de ellos está firmado por la profesora de Historia Contemporánea Ana Cabana, especialista en historia de las mujeres y del género en el ámbito rural, quien contextualiza el proyecto desde una perspectiva historiográfica y feminista. El segundo texto corresponde a la comisaria y crítica de arte Anxela Caramés, que analiza la propuesta en diálogo con las prácticas feministas contemporáneas y con la trayectoria artística de Caldas, centrada en el trabajo femenino.
A diferencia de las series anteriores, en esta ocasión las referencias a la historia del arte son más sutiles y aparecen integradas en la preparación de las escenas, a través de la elección del paisaje, del punto de vista, de la composición, de la pose o de la relación entre figura y fondo. Se mantiene, no obstante, la metodología habitual de la autora, que incluye documentación previa, contacto y conversaciones con las protagonistas, estudio de las localizaciones, elaboración de bocetos, selección cuidada de las condiciones de luz y un minucioso proceso de edición.
Con 'Facedoras de Lugo', tal y como explica Encarna Lago, gerente de la Rede Museística de la Provincia de Lugo, "Mar Caldas no solo recupera y pone en valor el patrimonio laboral femenino del rural gallego, sino que también visibiliza la presencia de nuevas generaciones de mujeres emprendedoras que reinterpretan tareas tradicionales aportando formación técnica y manteniendo un fuerte vínculo emocional con el territorio. La propuesta reivindica el papel vertebral del sector primario en la economía, cuestiona la jerarquía entre ciudad y campo y subraya la necesidad de reocupar y revitalizar los espacios rurales desde una perspectiva ecológica y social".