Sinesterra exige que se recupere el izado de las banderas de los países que celebran su fiesta nacional

El concejal del Grupo Municipal Socialista responsable del área de Movimientos Migratorios, Waldir Sinesterra, solicitó hoy al Gobierno de Elena Candia que recupere de manera inmediata la iniciativa impulsada durante el anterior mandato consistente en colocar en el balcón de la Casa Consistorial la bandera de los países que celebran su fiesta nacional y que cuentan con una comunidad migrante residente en Lugo.
Sinesterra recordó que esta medida fue puesta en marcha por la Concejalía de Movimientos Migratorios como una acción simbólica de reconocimiento institucional a las personas procedentes de otros países que viven, trabajan y desarrollan sus proyectos vitales en la ciudad. “Hablamos de un gesto sencillo, de coste prácticamente nulo, pero con un enorme valor humano, social e integrador”, afirmó.
El edil socialista destacó que Lugo es hoy una ciudad plural, diversa y abierta al mundo, en la que conviven personas de múltiples nacionalidades que contribuyen diariamente al desarrollo económico, cultural y social del municipio. “Las comunidades migrantes forman parte de la realidad y del presente de Lugo. Son vecinos y vecinas que trabajan, emprenden, estudian, crean familias y participan activamente en la vida de la ciudad. Merecen sentirse reconocidos también desde las instituciones”, señaló.
Durante el anterior mandato, cada vez que un país con presencia de residentes en Lugo celebraba su fiesta nacional, su bandera era exhibida en el balcón del Ayuntamiento como muestra de respeto y reconocimiento institucional. Según recordó Sinesterra, la iniciativa fue muy bien recibida por las asociaciones migrantes y se convirtió en un símbolo de convivencia e integración.
“No estamos hablando de ideología. Estamos hablando de respeto, de convivencia y de sentido común. Un Ayuntamiento que presume de ser una ciudad acogedora no puede dar pasos atrás precisamente en las políticas que simbolizan esa apertura y ese reconocimiento”, indicó.
El responsable socialista de Movimientos Migratorios lamentó que, tras la moción de censura, esta práctica desapareciese sin explicación alguna por parte del nuevo Gobierno municipal. “Resulta difícil entender que una iniciativa que funcionaba, que no generaba ningún coste relevante y que era apreciada por las comunidades migrantes dejase de realizarse de un día para otro. Parece que para el Partido Popular hay gestos que solo son importantes cuando no tienen que gobernar”, afirmó.
Sinesterra advirtió de que la integración no se construye únicamente mediante grandes programas o inversiones económicas. “También se construye a través de los símbolos, del respeto institucional y de la capacidad de hacer que cada persona se sienta parte de la ciudad. A veces una bandera en un balcón dice mucho más sobre los valores de un Ayuntamiento que muchos discursos”.
El concejal socialista considera que la continuidad de esta iniciativa debería consolidarse como una política estable del Ayuntamiento de Lugo, independientemente del Gobierno que ocupe la Alcaldía. “Las personas migrantes no cambian cada cuatro años. Siguen viviendo aquí, trabajando aquí y construyendo futuro aquí. Por eso su reconocimiento tampoco debería depender de los cambios políticos”, sostuvo.
Finalmente, Waldir Sinesterra instó a Elena Candia a rectificar y recuperar una iniciativa que contribuía a fortalecer la cohesión social y a proyectar una imagen moderna e inclusiva de la ciudad. “Lugo siempre fue una ciudad acogedora. Lo que le pedimos al Gobierno municipal es que también lo siga siendo desde el balcón de la Casa Consistorial. Porque la diversidad no es un problema que tolerar, sino una riqueza que celebrar”, concluyó.