Adrián Méndez: “Tocar en A Horta do Seminario y en la Praza de Santa María fue un sueño cumplido”

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Hablamos con Adrián Méndez, musicólogo, miembro de De Ninghures, escritor del libro ‘El violín que trae el viento’ y parte del equipo audiovisual de ‘360 Curvas’
Adrián-Méndez-De-Ninghures
13 May 2026

Jessica Fernández

¿Cómo nace su devoción por la cultura?

Esta pasión por la cultura nace vinculada a mis padres, sobre todo a mi padre, porque es un apasionado de las músicas tradicionales. Yo, desde pequeño, siempre escuché figuras como Florencio y los Gaiteiros da Fonsagrada. Mis abuelas eran bailadoras, y así me fui nutriendo de todo eso que me llegaba, directa o indirectamente, de toda esta gente: de mi padre, de los vecinos, de mi abuela y de todo lo que me rodeaba. Sin querer, iba absorbiendo esa cultura, y años después pude profundizar un poco más en nuestra tradición y estudiar musicología, lo que me da un punto de apoyo para poder llevar a cabo otras iniciativas.

¿Cuáles son los orígenes de De Ninghures?

Yo en ese momento estaba estudiando la carrera y, en un principio, éramos más de siete. El grupo nace en la zona de A Fonsagrada, con chicos de Bergantiños, del área de Compostela y de la propia Fonsagrada. Surgió como un grupo de cantos de taberna y empezamos así. Con el tiempo, nos fueron saliendo actuaciones, conciertos ‘de matar tigres’ en los que, aunque fuera poco, ganábamos algo, y para nosotros todo lo que llegaba ya era mucho. Durante la pandemia surgió la posibilidad de grabar un disco. Yo aún estaba en Oviedo y hacía viajes a Compostela y a Friol, donde grabamos el primer disco. Sin pretensiones de llegar a los escenarios, el proyecto de De Ninghures fue creciendo casi sin querer, hasta el día de hoy. Fuimos mejorando, cometiendo errores, aprendiendo de todo y conociendo gente, y todo eso desembocó en el segundo disco, que es el que nos ha traído hasta el momento actual. Cada vez llegamos a más público y nunca pensamos alcanzar este punto, porque esto nació de tocar en los bares, de juntarnos y pasarlo bien como un grupo de amigos. Aun así, estamos muy orgullosos, y llegar hasta aquí demuestra que algo estamos haciendo bien. Seguimos cometiendo errores, como cualquier proyecto en evolución, pero también aprendemos de ellos. Y estamos muy satisfechos de poder llevar la música gallega a lugares como el País Vasco o Madrid. Además, hace poco recibimos el Premio de la Música Independiente (MIN) al mejor disco en gallego, lo que también nos llenó de ilusión.

Hace poco escribió un libro, además, ‘El violín que trae el viento’, ¿por qué?

No me considero un escritor. Este libro surge de una investigación que hice sobre una violinista olvidada en A Fonsagrada, Modesta Fernández. A partir de esa investigación, y también gracias a mi formación en musicología y al interés por seguir profundizando, me fui acercando a este tema, que requiere precisamente eso: voluntad de investigar e indagar. Todo eso acabó desembocando en un libro en el que también me acompañan muchas violinistas amigas, como Xulia Feixóo, Begoña Riobó, Antía Ameixeiras, Aldara Palmeiro, Marina Carpente, Carmen Gallego o María Jorge. Son compañeras que se sumaron a este proyecto, que también entendían como necesario dar visibilidad y voz a la figura de Modesta. Gracias a todas ellas, este trabajo pudo salir adelante. Al principio me generaba cierta inseguridad, porque estaba entrando en un terreno ajeno para mí, tanto en el ámbito del violín como en la reconstrucción de la vida de una mujer. Pero al contar con todas estas amigas y músicas, todo fue posible. Incluso realizamos una grabación discográfica con ellas. Después, cada presentación es diferente y única, porque en cada una de ellas quiero que me acompañe una violinista distinta, para que estas músicas sigan vivas y para que Modesta esté presente en cada actuación. Estoy muy orgulloso de que todas ellas apoyen tanto este proyecto.

¿Qué es para usted A Fonsagrada?

Para mí, A Fonsagrada lo es todo. Todos los proyectos que hago tienen una vinculación con A Fonsagrada, sin duda, porque A Fonsagrada tiene algo especial, tiene una historia muy potente. La parte escrita está ligada a Fonsagrada a través de esa mujer, Modesta. El proyecto de Ninghures también tiene muchas piezas de montaña, de A Fonsagrada, con una melodía especial que nace de ahí. Y después está la parte audiovisual, en el documental ‘360 Curvas’, donde contamos esa historia que ocurrió en el 92 y que casi nadie conocía fuera de A Fonsagrada. Lo que contamos recoge vivencias de personas que estuvieron vinculadas a aquellas “Movidas”, muchas de ellas de fuera de la villa, y que guardan siempre mucho cariño por A Fonsagrada. Quiero decir, mucha gente que venía de fuera se marchaba emocionada, incluso llorando. Nunca he escuchado a nadie hablar mal de A Fonsagrada; al contrario, todo el mundo conserva un muy buen recuerdo. Incluso personas como Mercedes Peón o Xabier Díaz, referentes en el mundo de la música tradicional, hablan maravillas de la gente de A Fonsagrada. Yo, personalmente, pienso que, aunque algunos de A Fonsagrada estemos fuera, seguimos dentro. Todos los proyectos que se desarrollan allí, como la Foliada da Fonsagrada, buscan mantener ese vínculo emocional con la tierra, y eso hace que tengan éxito. También creo que la gente de A Fonsagrada es muy de A Fonsagrada, porque nuestros padres y madres siempre nos transmitieron ese amor por la tierra, ese apego al lugar. Y eso creo que nos pasa a todos los que nos rodean, a mis compañeros y compañeras de A Fonsagrada. Lo que fuimos, somos.

¿Y Lugo, porque vive aquí?

Lugo es mi segundo hogar. Además, culturalmente Lugo ha mejorado muchísimo en los últimos años, algo que para alguien como yo que bebe de todo el ámbito cultural es maravilloso. Todos los días de la semana hay algo que hacer en Lugo, algo que antes no pasaba. Y desde mi ámbito, yo presenté el libro en Lugo, con la posibilidad de hacerlo en la Capilla de Santa María y con el apoyo de la Vicepresidencia de la Diputación de Lugo. Y con respecto al documental, hablamos de A Fonsagrada pero también de Lugo, porque muchos vinieron a vivir aquí, sobre todo a A Piringalla y a Fontiñas, y con él ganamos un Mestre Mateo, en Lugo, gracias también a que desde Lugo se impulsó un gran esfuerzo para traer estos premios aquí. Con respecto a De Ninghures, nuestra segunda actuación fue en la Praza Horta do Seminario en el San Froilán de 2022 como teloneros de un gran grupo y el año pasado actuamos en la Praza Santa María, que no tiene nada que envidiar a la Praza Quintana de Santiago de Compostela y para nosotros fue un sueño cumplido.

¿Cuáles son los proyectos de futuro?

En el apartado audiovisual, queremos seguir presentando el documental ‘360 Curvas’ en festivales, ya que ganó el Premio Mestre Mateo al mejor documental, lo que también permitió alargar la vida de la historia y le dio un impulso importante; que además se merecía la gente de A Fonsagrada. La idea es que se conozca fuera, porque aún no es muy conocido, pero dentro del país va a seguir su recorrido. Vamos a acudir también a institutos para dar a conocer el documental, con una proyección-coloquio, una actividad subvencionada por la Vicepresidencia de la Diputación de Lugo. Y, en el apartado musical, De Ninghures continuará girando por todos los pueblos de Galicia. Tenemos muchos conciertos programados y la verdad es que el verano pinta muy bien. Además, seguiremos sacando música nueva; como el tema nuevo que acabamos de lanzar, 'Que se nos haga de día', y en el que A Fonsagrada también está presente.

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