ALCER Lugo supera las previsiones de atención en su programa de apoyo a personas con enfermedad renal crónica

ALCER Lugo ya ha atendido a más de 65 personas con enfermedad renal crónica (ERC) a través de su programa de Atención Social y Nutricional, superando antes de su finalización el número de beneficiarios previsto inicialmente para todo el periodo de ejecución de la iniciativa, comprendido entre enero y agosto de 2026.
El programa forma parte del Plan de Prioridades de la Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (COCEMFE) y cuenta con la financiación de la Fundación ONCE, lo que permite a la entidad ofrecer un servicio especializado, continuado y cercano a las personas con enfermedad renal crónica de la provincia de Lugo.
Desde ALCER Lugo destacan que la elevada participación registrada evidencia la demanda existente de este tipo de recursos y pone de manifiesto la necesidad de seguir impulsando programas de atención especializada dirigidos a este colectivo.
La iniciativa tiene como finalidad ofrecer una atención integral tanto a las personas con enfermedad renal crónica como a sus familias, combinando la intervención social con la atención nutricional, dos ámbitos considerados fundamentales para mejorar el bienestar, favorecer la autonomía personal, reforzar la adherencia a los tratamientos y contribuir a una mejor calidad de vida.
En el ámbito del trabajo social, el programa incluye una evaluación individualizada de la situación de cada persona usuaria, ofreciendo información, orientación y asesoramiento sobre recursos sociales, sanitarios y prestaciones disponibles. Además, se presta apoyo en la tramitación de ayudas y recursos, se acompaña a las personas en las diferentes etapas de la enfermedad y se mantiene una coordinación constante con los profesionales y administraciones implicadas para garantizar una atención adaptada a las necesidades de cada paciente y de su entorno familiar.
Por su parte, el Servicio de Nutrición realiza un seguimiento dietético personalizado, adaptado tanto a las distintas fases de la enfermedad renal como a las características específicas de cada persona. Este acompañamiento busca mejorar el estado nutricional, facilitar el cumplimiento de los tratamientos, reducir el riesgo de complicaciones y fomentar hábitos de vida saludables que contribuyan a retrasar la evolución de la enfermedad.
Como complemento a la atención individualizada, a lo largo del desarrollo del proyecto también se llevaron a cabo actividades de educación para la salud y promoción del autocuidado, con el objetivo de proporcionar a las personas participantes conocimientos y herramientas que les permitan afrontar la enfermedad con mayor autonomía, seguridad y capacidad para tomar decisiones sobre su proceso asistencial.