Borja Porto, de Arte Lucus: “Me gustaría pintar muros dañados para embellecer Lugo”

Jessica Fernández
¿Cómo surge esa vocación artística?
Cuando tenía 12 años, más o menos, empecé a interesarme por el grafiti, que antes eran solo las letras. Empezamos todos firmando por ahí. Y después iba haciendo mis letras en muros, pero más trabajadas, hasta que hace dos años que quise probar el figurativo, más dibujos. Veníamos de la asociación de arte urbano Otro Prisma, que estábamos varios chicos que nos dedicábamos a hacer grafiti para apoyarnos en este camino. Estábamos Diego AS, Mosca, Rubén Paz, Nesui… y fue una etapa muy buena, porque había bastante hermandad entre todos, pero se disolvió porque cada uno quisimos llevar a cabo nuestro proyecto personal individual, ya que cada uno tenía una visión distinta del arte. Así, hace dos años puse en marcha Arte Lucus.
Va en la evolución del artista pasar de los grafitis en los que se firma a los grandes murales que le caracterizan, ¿no?
Para mí, grafiti son solo letras. Así empezamos. Pero ahora, lo que hago en las calles son murales en la pared con pintura acrílica, utilizando el rodillo o la brocha. No uso demasiado el spray en mis murales, solo para dar algún toque, suavizar las líneas de las figuras y darle mi toque “sucio”, que es parte de mi estilo. Mi manera de proceder tanto con las letras como con el figurativo es el mismo. Yo hago el dibujo bien, limpio, con unas líneas suaves y, al acabar todo, cojo una brocha y empiezo a ensuciar un poco. No llega al abstracto, pero me gusta que queden así, con la pared manchada.
¿Qué tipo de obras tiene por Lugo?
Tengo alrededor de 10 murales pintados en distintos puntos de la ciudad de Lugo y los motivos que pinto son muy diferentes entre sí. Realmente, depende de lo que siento, ya que intento que transmita, ya que lo que pienso me hace sentir algo a mí y quiero hacérselo llegar al público. Por ejemplo, pinté a José Mujica en el comienzo del paseo del río Rato, en Sagrado Corazón, cuando estaba a punto de fallecer. Y ese hombre es un referente a nivel de valores, por eso decidí hacerle un homenaje. Para mí, es un lujo poder pintar lo que quiero, ya que no me financia ni el sector privado ni público.
Además de murales, ¿desarrolla el arte en otras vertientes?
Ahora mismo, he dejado de pintar murales, porque estoy recién operado del hombro, pero mi vena artística no descansa, así que me he puesto a pintar lienzos por primera vez en mi vida, y me gusta bastante. Así, me gustaría organizar, en unos meses, una exposición para que la gente pueda ver mi trabajo. No quiero conseguir ningún beneficio económico, sino mostrar un poco lo que hago.
¿Considera que esta manera de hacer arte contribuye de alguna manera a la sociedad?
A mí me gustaría que a la gente le guste más lo que puede ver por las calles que lo que había. Hay muchos muros destrozados por el paso del tiempo, la humedad, por pintadas de grafitis míos de hace 20 años… que no daban buena imagen a la ciudad. Y sigue habiendo muchos que el Concello de Lugo podría ceder para hacer cosas chulas y mejorarlos, embelleciendo así la imagen de Lugo. De esta manera, tendríamos una ciudad bastante más chula de lo que tenemos y evitaríamos feísmos. Me gustaría poder pintar paredes que llevan años sin tocarse.
¿Ese es su plan de futuro?
Sí, espero estar de vuelta pintando murales en un par de meses, así que ya se me volverá a ver por ahí, porque donde más me gusta pintar es en la calle, donde la gente lo vea y que pueda reconocer lo que yo pinto, que es completamente libre. Por eso, tengo la posibilidad de hacer algo que haga sentir a los demás.