Cruz Roja acerca al HULA las dificultades que afrontan las personas tras sufrir un ictus

El personal del Centro de Parálisis Cerebral y Daño Cerebral de Cruz Roja en Castro Ribeiras de Lea, en Lugo, se desplazó al Hospital Universitario Lucus Augusti (HULA) con motivo del Día Mundial del Ictus para desarrollar una acción de sensibilización dirigida a acercar a la ciudadanía la realidad de las personas que han sufrido este accidente cerebrovascular y las consecuencias que puede tener.
Durante la actividad, el equipo utilizó un traje simulador que permite experimentar de forma aproximada algunas de las dificultades que pueden aparecer tras un ictus. Entre ellas figuran las alteraciones visuales, como la hemianopsia, así como los problemas de movilidad y las dificultades para caminar.
La iniciativa busca favorecer una mayor comprensión de las secuelas que puede dejar el ictus y de su impacto en la autonomía personal y en las actividades cotidianas. A través de esta experiencia práctica, Cruz Roja pretende fomentar la empatía hacia las personas afectadas y concienciar sobre la importancia de la rehabilitación y de los apoyos necesarios para mejorar su calidad de vida.
El ictus constituye un importante problema de salud y puede provocar secuelas físicas, cognitivas y sensoriales que requieren atención especializada y, en muchos casos, procesos de rehabilitación prolongados. En este contexto, la información y la sensibilización social son fundamentales para comprender mejor esta realidad y avanzar hacia una sociedad más inclusiva.
Con esta acción en el HULA, Cruz Roja reafirma su compromiso con la atención a las personas con daño cerebral, la promoción de su autonomía y la divulgación de las dificultades a las que se enfrentan en su día a día.