El BNG reclama impulsar la nueva ordenanza acústica para reforzar la lucha contra los problemas de convivencia

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Rubén Arroxo asegura que el texto ya está elaborado y pide al Gobierno local que inicie su tramitación para dotar a la Policía Local de más herramientas de actuación
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3 Jun 2026

El portavoz del BNG, Rubén Arroxo, presentó el proyecto de la nueva ordenanza de contaminación acústica en la que la formación nacionalista viene trabajando desde el área de Infraestructuras durante los últimos años. Arroxo aseguró que el documento ya está finalizado e instó al actual Gobierno municipal a iniciar su tramitación llevando la propuesta al pleno.

Durante su comparecencia, el portavoz nacionalista recordó las declaraciones realizadas por la actual alcaldesa el 1 de septiembre de 2025, cuando afirmaba que existía una “base legal sólida” para proceder al cierre inmediato del local Las Palmeras. Según Arroxo, un mes después de asumir el Gobierno municipal todavía no se han producido actuaciones en ese sentido. Además, señaló que recientemente se registró una nueva pelea a las puertas del establecimiento, lo que, a su juicio, evidencia que la situación no era tan sencilla de resolver como se había trasladado públicamente.

Arroxo recordó también que en 2023 el local permaneció cerrado durante un año tras una resolución administrativa que él mismo firmó. Según explicó, aquella medida fue posible tras un largo proceso de inspecciones continuadas en las instalaciones del establecimiento, en las que se detectaron diversas deficiencias que permitieron aplicar una sanción consistente en el cese temporal de la actividad durante 12 meses. El portavoz del BNG indicó que durante ese período la propiedad corrigió las irregularidades detectadas, por lo que actualmente ya no podrían emplearse como base para una nueva orden de cierre.

Según explicó, durante los últimos años se desarrolló un intenso trabajo para encontrar mecanismos que permitieran afrontar este tipo de problemáticas. Como resultado de esa labor, que incluyó numerosas reuniones técnicas y la participación de la Policía Local, se elaboró una actualización de la ordenanza municipal de contaminación acústica.

Arroxo destacó que la normativa actualmente vigente es una ordenanza antigua, procedente de la década de los 90, que no responde adecuadamente a las situaciones que se producen en la actualidad. En este sentido, aseguró que el nuevo texto incorpora herramientas que permitirían actuar con mayor eficacia frente a los problemas derivados del ruido y de las alteraciones de la convivencia ciudadana.

Entre las novedades recogidas figura un régimen sancionador vinculado a los comportamientos que puedan afectar al descanso de la vecindad. El artículo 39 de la propuesta, centrado en la convivencia vecinal, establece que el comportamiento en los espacios compartidos debe desarrollarse dentro de los límites del respeto y de la buena convivencia ciudadana, prohibiendo actuaciones que supongan perturbaciones evitables.

El texto contempla como infracciones cuestiones como los gritos sin causa justificada, especialmente cuando impidan el descanso de la vecindad durante la noche. También recoge la posibilidad de actuar frente a otros comportamientos que alteren de forma evitable la convivencia y la conducta cívica normal, generando molestias o situaciones de malestar.

El portavoz nacionalista explicó que estas medidas se complementan con el artículo 54, que introduce cambios destinados a facilitar la intervención de la Policía Local. Además, la ordenanza incorpora por primera vez un régimen sancionador específico para este tipo de conductas. Según Arroxo, esto permitiría a los agentes actuar y sancionar cuando se produzcan situaciones de ruido o alteración de la convivencia, siempre después de una advertencia previa y en caso de que los comportamientos persistan.

Por este motivo, el portavoz del BNG reclamó al nuevo Gobierno municipal que inicie la tramitación de la ordenanza en el próximo pleno para que la ciudad pueda contar cuanto antes con un instrumento normativo adaptado a las necesidades actuales.

Durante su intervención, Arroxo también apuntó a la existencia de un posible conflicto de intereses detrás de la paralización de la ordenanza. Según afirmó, otro de los locales que generó numerosas quejas vecinales en los últimos años fue el local Panda, situado en Recatelo, cuyo propietario forma parte del actual Gobierno municipal y ocupa responsabilidades ejecutivas.

El portavoz concluyó señalando que la nueva ordenanza no estaría orientada únicamente a actuar sobre el entorno de Las Palmeras, sino que serviría para abordar los problemas de convivencia y ruido asociados a todos aquellos locales que vienen acumulando reclamaciones vecinales e incidencias de este tipo.

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