El Gobierno de Elena Candia presume de nuevo de un proyecto impulsado por el anterior Ejecutivo

El Gobierno de Elena Candia vuelve a presentar como propia una actuación que ya había sido impulsada por el anterior Ejecutivo municipal. En esta ocasión, el Concello presume de los proyectos de mejora del parque de San Lourenzo y de la conexión entre las calles Río Eo y Otero Pedrayo, iniciativas que ya se encontraban en una fase inicial de redacción antes del cambio de Gobierno.
De hecho, el pasado mes de junio el BNG preguntó por el proyecto de conexión entre Río Eo y Otero Pedrayo, e igualmente en mayo el anterior Gobierno municipal, a través de la Concejalía de Infraestructuras, había presentado el proyecto de humanización de la conexión de Otero Pedrayo con Río Sil.
Ahora, el Ejecutivo de Elena Candia presenta las actuaciones destacando las mejoras que incorporan, entre ellas la renovación integral de los servicios. Los proyectos buscan transformar estos espacios públicos, mejorar su imagen, ordenar los usos, ganar espacio para los peatones y dar solución a las necesidades de estacionamiento.
El conjunto de las dos actuaciones supone una inversión de más de 860.000 euros, de los que 469.254,17 euros corresponden a la Praza de San Lourenzo y 390.780,57 euros a la conexión entre Río Eo y Otero Pedrayo. Además, cuentan con un 60 % de financiación de los fondos FEDER, dentro del Programa Plurirregional de España 2021-2027, en el marco del Plan EDIL/PAI Novo Norte.
Así va a cambiar la conexión entre Río Eo y Otero Pedrayo
La actuación permitirá transformar por completo la configuración actual de la calle. En la actualidad cuenta con solo seis metros de sección, con dos aceras estrechas, de aproximadamente un metro, y una calzada central de cuatro metros. Con el proyecto, pasará a disponer de una plataforma única de siete metros, sin barreras y con prioridad para los peatones.
El estacionamiento quedará también ordenado. Actualmente es habitual que los vehículos aparquen sobre la acera, generando problemas de accesibilidad. Con el nuevo diseño se habilitarán cinco plazas en batería en el extremo situado junto a Río Eo, evitando que los coches invadan el espacio peatonal.
La vía continuará permitiendo el acceso de vehículos, pero dejará de funcionar como una vía de paso general. Podrán circular residentes, servicios, vehículos de emergencias y personal de mantenimiento, pero la prioridad será para los peatones.
El proyecto también contempla la eliminación de barreras, la adaptación de las rasantes y la instalación de pavimentos táctiles en los cruces, cambios de nivel y puntos de advertencia, con el objetivo de hacer el recorrido más seguro y accesible.
Las obras incluirán además la renovación integral de las redes situadas bajo la calle. Así, se renovarán el saneamiento y el abastecimiento de agua y se ordenarán y soterrarán las infraestructuras de telecomunicaciones, electricidad e iluminación.
El espacio contará con más zonas verdes y áreas de estancia. Se conservará el arbolado existente de mayor porte y se incorporarán nuevas zonas ajardinadas, césped, especies aromáticas y ornamentales y espacios con bancos.
La actuación se completará con dos pérgolas, nuevo mobiliario urbano y una pequeña zona de juegos infantiles en el ámbito superior, cerca de Otero Pedrayo. También se instalará un aparcabicis con capacidad para cuatro bicicletas.
Así va a cambiar la Plaza de San Lourenzo
La reforma de la Plaza de San Lourenzo permitirá ampliar notablemente la superficie verde. La zona verde continua pasará de aproximadamente 320 metros cuadrados a 700 metros cuadrados, más del doble. Además, se conservará el arbolado existente y se incrementará el número de árboles, pasando de 25 a 35, lo que supone un aumento del 40 %.
La intervención busca también reducir el calor y aumentar las zonas de sombra. Para ello, la plaza contará con más arbolado, pavimentos permeables y materiales con menor absorción térmica. Según las estimaciones del proyecto, la temperatura superficial en los principales itinerarios podrá reducirse entre 8 y 12 ºC respecto a la situación actual.
Las áreas de juego infantil serán reorganizadas e integradas en el espacio verde, conectadas con los recorridos peatonales. En total, se destinarán 534,60 metros cuadrados a juegos infantiles, con pavimento continuo de caucho.
También se creará una zona específica para sentarse y descansar, con bancos y una pérgola o elemento ligero de sombra, especialmente en el sector sur de la plaza.
El estacionamiento quedará igualmente ordenado. En la actualidad pueden llegar a aparcar hasta 12 vehículos sin plazas delimitadas, lo que dificulta en algunos momentos el acceso a los garajes y penaliza el paso peatonal. Con el nuevo diseño habrá 12 plazas en batería y seis en línea, hasta alcanzar un total de 18 plazas ordenadas.
La accesibilidad será otro de los ejes de la actuación, con recorridos peatonales claros y continuos, sin la fragmentación actual, y pavimentos adaptados.
La iluminación de la plaza y del pasadizo también será renovada mediante tecnología LED, con especial refuerzo en los accesos, cruces, zona infantil y pasadizo.
Finalmente, la nueva organización de la plaza creará una gran superficie verde central capaz de integrar los diferentes usos del espacio: caminar, jugar y descansar. El proyecto incorpora además pérgolas, nuevas plantaciones y un elemento de muro-banco alrededor de las zonas de juego.