El PSOE reclama recuperar el Plan Municipal de Vivienda y acusa al Gobierno local de “guardarlo en un cajón”

El portavoz del Grupo Municipal Socialista, Miguel Fernández, instó al Gobierno local a recuperar de manera inmediata el Plan Municipal de Vivienda impulsado durante su mandato y a retomar la estrategia de trabajo en materia residencial.
Fernández lamentó que, tras la moción de censura, una de las primeras decisiones fuera la desaparición de esta iniciativa, que definió como un documento clave para dar respuesta a los principales problemas de acceso a la vivienda. Según afirmó, el plan fue “guardado en un cajón” y acusó al Ejecutivo de priorizar la hoja de ruta de la Xunta frente a los intereses de Lugo.
El socialista explicó que el plan partía de un diagnóstico de la situación habitacional de la ciudad y se estructuraba en tres grandes líneas de actuación: la conservación y rehabilitación del parque de viviendas existente, la movilización de viviendas vacías y el incremento de la oferta residencial disponible.
En el primer eje, destacó que Lugo cuenta con más de 62.000 viviendas, muchas de ellas antiguas, por lo que consideró prioritaria su rehabilitación. El proyecto incluía el refuerzo de los servicios técnicos municipales para agilizar licencias, una nueva ordenanza de conservación y rehabilitación y la creación de un inventario de inmuebles deteriorados para permitir actuaciones como expropiaciones o sustitución forzosa, además de reforzar ayudas y la actuación de Evislusa para la recuperación de vivienda.
Fernández también criticó a la Xunta de Galicia, a la que acusó de bloquear programas de rehabilitación residencial que, según indicó, impidieron mejoras en barrios como A Milagrosa o Feijóo.
El segundo eje del plan centraba su atención en las viviendas vacías, que estimó en más de 10.700 en Lugo. Propuso medidas fiscales para penalizar la desocupación prolongada y la creación de una Bolsa Municipal de Alquiler Asequible gestionada por Evislusa, con el objetivo de facilitar el acceso a la vivienda a precios inferiores al mercado.
El tercer bloque apostaba por aumentar la oferta residencial mediante promoción pública y privada, cambios normativos para facilitar usos y construcción, limitación de las viviendas turísticas y la puesta en marcha de más de 300.000 metros cuadrados de suelo urbanizable, con una reserva del 40% para vivienda protegida. En este contexto, recordó el convenio con el IGVS que preveía más de 1.200 viviendas en el Sagrado Corazón.
Fernández defendió que el plan era una hoja de ruta “viable y ambiciosa” y no un simple documento de intenciones, y acusó al Gobierno local de renunciar a estas medidas por motivos políticos.
Por último, criticó que el Ejecutivo municipal anteponga su relación con la Xunta a la defensa de los intereses de la ciudad y reclamó un cambio de rumbo para reforzar la vivienda pública y las políticas de acceso a la vivienda en Lugo.