Iago Cela, gerente de Porta Santiago: “Ofrecemos un buen producto de la tierra y nuestros clientes se sienten como en casa”

LugoXa
Iago Cela Gegúndez, gerente de Porta Santiago, pone en valor la esencia de la comida gallega de su restaurante, a la vez que pone en valor su servicio de cáterin
Porta-Santiago-portada-Lugo
11 Oct 2026

Jessica Fernández

¿Cómo se gestó la puesta en marcha de Porta Santiago?

Mis padres, José Manuel Cela y Marisol Gegúndez fueron los promotores del negocio en 1993. Ellos siempre trabajaron en hostelería desde los 16 años, hasta que en 1993 decidieron poner en marcha, con mucha ilusión, un negocio propio, que fue evolucionando hasta el día de hoy. Porta Santiago siempre se caracterizó por ofrecer comida tradicional, a la vez que se fue incorporando innovaciones de lo que se iba aprendiendo. Así, se fue mejorando, teniendo en cuenta también lo que los clientes mostraban como necesidad. De ahí, surgió también la idea de poner en marcha la pensión, así como se fueron ampliando los comedores, siempre de la mano de nuestros clientes, ya que cada vez querían traer a nuestro local grupos más grandes. Además, con el paso del tiempo detectamos que nuestra comida era un reclamo no solo en nuestras instalaciones, sino también fuera, por lo que decidimos ampliar nuestros servicios ofreciendo también cáterin, que hemos implementado con mucho esfuerzo y sin perder nuestra esencia. Yo siempre tuve contacto con este sector, por lo que decidí profesionalizarme y, antes de asumir el reto de ponerme al frente de Porta Santiago, me formé en Santiago, trabajé en diferentes establecimientos dentro y fuera de España para aprender todo lo que pude para coger las riendas de forma consciente. Mi objetivo es hacer crecer el negocio de la mano de mis padres y promover que continúe como uno de los lugares de referencia gastronómica en Lugo.

¿Qué aspectos considera fundamentales?

Siempre fue ofrecer un producto bueno, con calidad y de manera cercana, y manteniendo un poco la esencia de Galicia. Alguien puede venir a comer bien, en un espacio relajado, un buen producto y con buena cocina tradicional. A nosotros, lo que nos diferencia, es nuestra apuesta por lo tradicional: que un cliente venga, se le trate como si estuviera en casa, y que pueda disfrutar de un producto de calidad igual que toda la vida. Nosotros llevamos haciendo eso desde el 93 y creo que hoy es importante decir que pueden cambiar los tiempos, pero no vamos a renunciar a ese producto tradicional gallego. Porque a nuestros clientes fieles, que siguen confiando en nosotros después de más de 30 años, les gusta; y también al turista que viene de fuera, se sorprende. En Porta Santiago se viene a comer bien en un lugar con más humildad que en otros lugares a los que estamos acostumbrados en las grandes ciudades.

¿Cuál es su especialidad?

Lo que más está triunfando y sorprendiendo este año es el caldo gallego y también nos funciona muy bien desde hace mucho tiempo las carnes a la parrilla; nuestra parrillada de carne es nuestro plato más vendido, junto con el chuletón de vaca en tiras. Además, ofrecemos una gran variedad de productos. Mantenemos el formato menú, a pesar de que es una tendencia que va a menos, porque nos permite ofrecer productos que están fuera de carta y porque nuestros clientes nos lo siguen demandando. En el menú ponemos, a veces, chuletitas; otras veces, ofrecemos bacalao a la portuguesa; y son productos que gustan mucho. Con respecto a la carta, en ella se pueden encontrar productos estrella, como zamburiñas, pulpo, chipirones, langostinos; como entrantes; y también platos, como la merluza, el rape, la lubina dorada, churrasco de ternera o cerdo, chuletones de ternera gallega… Lo importante es ofrecer los productos básicos de la tierra.

No solo destacan por el producto, sino también por sus amplias instalaciones.

Sí, desde la puesta en marcha del negocio hasta ahora ha habido muchos cambios y todo el negocio. Se ha reformado para ampliar los comedores, que son muy bonitos, y que además pueden albergar a más de 100 personas, siendo una opción ideal para grupos; lo que nos ayuda a atraer a agencias de turismo que vienen de fuera. Y la idea es seguir avanzando.

¿Cómo funciona el hostal?

La idea surgió como una pensión, por lo que hay gente que está alojada de forma mensual con pensión completa, y también tenemos el formato de hostal. Además, hemos ido mejorando con más calidad las habitaciones, que cuentan con baño privado en una buena ubicación dentro de la Catedral y cerca de la muralla, por lo que nuestros clientes principales son turistas, peregrinos y personas que vienen a Lugo por trabajo. La oferta que hay de espacios de alojamiento es pequeña en Lugo y nosotros ofrecemos una alternativa con precios asumibles y las comodidades básicas que se necesitan.

La mayor innovación en estos años ha sido la introducción del servicio de cáterin.

Sí, a lo largo de los años hemos ido adquiriendo el equipamiento necesario para poder ofrecerlo, tanto de sillas como de mesas e incluso con un remolque de cocina, que está preparado para hacer ese servicio, sobre todo, en comuniones o celebraciones privadas en toda la provincia de Lugo. Normalmente, nos contratan los menús que solemos tener, incluyendo entrantes, un plato de pescado y carne, postre y sobremesa. Así, ofrecemos el servicio completo. Donde más funciona este servicio es en verano, porque hay mucha gente que sigue organizando celebraciones en su propia casa, contando con un espacio de finca perfecto para hacerlo. Del tema gastronómico nos ocupamos nosotros, ellos no se tienen que preocupar de nada.

El sector de la hostelería, ¿en crecimiento o declive?

Después de haber vivido tiempo fuera y conocer otras realidades, veo que aquí el sector está avanzando, que quiere modernizarse, y creo que es necesario, ya que ningún sector se debería quedar atascado. El mayor problema que estamos encontrando es el tema del personal. Tanto por los cambios de pensamiento de la sociedad, como por la situación del sector, que se considera no muy agradecido para trabajar. Con respecto al futuro, creo que mejoraremos las condiciones de los trabajadores, pero también va a cambiar el servicio de la hostelería. El sector debería profesionalizarse, lo que conllevaría mejores condiciones de los trabajadores y, consecuentemente, que más trabajadores puedan querer trabajar aquí. Pero, por otro lado, considero que va a ser difícil mantener los precios a la baja, porque estamos compitiendo cada vez más con opciones de supermercado que ofrecen ciertos productos a precios más bajo porque también sus costes lo son. Por eso, competir con eso va a ser difícil. Creo que los costes para el cliente final van a acabar subiendo, porque no es sostenible. Esto no creo que sea algo negativo, simplemente va a haber una conversión, siendo una mejora futura tanto para el trabajador como para el cliente.

En su caso concreto, ¿cómo ve el futuro de Porta Santiago?
Yo creo que hay futuro, ya que sigue latente el orgullo gallego de las cosas bien hechas y que se han hecho siempre con buen producto y con pasión. Nuestra idea es seguir muchos años más, manteniendo esos valores, pero innovando, renovando las instalaciones y ofreciendo el mejor servicio, creciendo y siendo un referente en Lugo.

0.12928700447083