La USC estrena su red de calor con biomasa para reducir más de dos millones de kilos de CO₂ al año

La Universidade de Santiago de Compostela puso en marcha la nueva Red de Calor con Biomasa del Campus de Lugo, una infraestructura que permitirá abastecer de calefacción y agua caliente sanitaria a nueve complejos universitarios y veinte salas de calderas, además de reducir más de dos millones de kilogramos de CO₂ anuales y evitar cerca del 93,75 % de las emisiones asociadas actualmente a la calefacción de los edificios conectados.
La rectora de la USC, Rosa Crujeiras, inauguró esta nueva instalación destacando que la iniciativa representa un paso adelante hacia una universidad “más sostenible, más eficiente y más comprometida con su entorno”. Según explicó, la puesta en funcionamiento de este sistema permite abandonar un modelo basado en combustibles fósiles para adoptar otro sustentado en un recurso renovable y de proximidad como es la biomasa forestal.
Crujeiras señaló que el Campus de Lugo cuenta ahora con una infraestructura que lo sitúa como referente en la utilización de energías renovables para usos térmicos, reforzando la apuesta de la institución por un modelo universitario más responsable. La rectora incidió también en que esta actuación no solo mejora el funcionamiento actual de la universidad, sino que constituye una apuesta por el futuro de la propia institución, del territorio y de las próximas generaciones.
En el acto inaugural participaron también el vicerrector de Coordinación del Campus de Lugo, Roberto Bande Ramudo; el vicerrector de Economía, Infraestructuras y Sostenibilidad, Pablo Durán Santomil; el gerente de la USC, Juan Díaz Villloslada; el diputado provincial de Promoción Económica y Social, Pablo Rivera Capón; el subdirector general de Energías Renovables, Juan A. Vidal Herrador; la decana de la Facultad de Ciencias, Asteria Luzardo Álvarez; y representantes de FORESGA, entre ellos Fernando Vargas Capilla, Iago Piñeiro Somoza y Fernando Solla-Gullón.
La infraestructura responde a la elevada demanda térmica existente en el Campus de Lugo, donde distintos edificios próximos eran abastecidos hasta ahora mediante sistemas independientes alimentados con gasóleo y gas. Esta situación abría la posibilidad de reducir de manera significativa tanto las emisiones contaminantes como los costes derivados del consumo energético.
La actuación consistió en la construcción de una central térmica alimentada con astilla forestal y de una red de calor subterránea encargada de distribuir la energía a los distintos inmuebles conectados. La nueva central integra cinco calderas y un silo con capacidad suficiente para suministrar simultáneamente energía a todos los centros incluidos en la red, con una autonomía superior a quince días. También se habilitó un área específica para la maniobra y descarga de los camiones encargados de transportar la biomasa.
Entre los principales objetivos de esta actuación figuran la implantación de un sistema de calefacción y agua caliente sanitaria técnicamente avanzado y sostenible, la sustitución de los combustibles fósiles por una fuente no contaminante, la reducción de las emisiones de CO₂, la eliminación de los riesgos asociados a combustibles inflamables en el interior de edificios especialmente sensibles, la disminución del ruido en las salas de calderas y una mejora en el rendimiento energético. Además, la utilización de un combustible local favorecerá la creación de empleo en el entorno y contribuirá a reducir la dependencia exterior.
La inversión destinada a esta actuación superó los cuatro millones de euros y contó con el apoyo de la primera convocatoria de programas de incentivos a proyectos de redes de calor y frío con fuentes renovables, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado por la Unión Europea a través de los fondos NextGenerationEU.
Los edificios incluidos en esta red son la Facultad de Veterinaria, el Instituto Biodiversidad Agraria y Desarrollo Rural, la Facultad de Administración y Dirección de Empresas, la Escuela Politécnica Superior de Ingeniería, el Edificio Cactus, la Biblioteca Intercentros, el Complejo Docente, la Facultad de Ciencias y la Residencia Bal y Gay.
Por su parte, el diputado provincial de Promoción Económica y Social, Pablo Rivera Capón, destacó que esta infraestructura supone “un avance relevante” en la apuesta por la sostenibilidad, la eficiencia y la cooperación institucional. Además, definió la actuación como un paso importante en la transición energética y subrayó su valor estratégico para el Campus de Lugo por su impacto ambiental, económico y también por su potencial formativo y divulgativo.