La USC reabre el Pazo de Montenegro como sede institucional en el centro de Lugo

La Universidade de Santiago de Compostela (USC) reabre el Pazo de Montenegro como sede institucional en Lugo, recuperando la actividad administrativa en el emblemático inmueble situado junto a la Muralla romana y frente a la Catedral.
El edificio volverá a acoger desde esta semana la sede de la Vicerrectoría de Coordinación del Campus de Lugo y, en el plazo de unas semanas, también la de la Vicerrectoría de Cultura, Lengua y Patrimonio, además del área administrativa vinculada a la programación cultural universitaria. Por su parte, la Vicerrectoría de Innovación y Transferencia del Conocimiento mantendrá su localización en el Edificio Administrativo del campus.
La decisión fue presentada por la rectora Rosa Crujeiras, que enmarcó la medida en una nueva etapa de refuerzo del campus lucense y de mayor conexión con la ciudadanía. Crujeiras explicó que la reapertura figuraba entre los compromisos iniciales del programa con el que concurrió a las recientes elecciones al Rectorado y defendió que “reforzar Lugo es reforzar la USC”. Según indicó, el regreso al centro histórico supone abrir una etapa de mayor presencia institucional, más ambición y una relación más estrecha con la sociedad lucense.
Durante el encuentro informativo, en el que estuvo acompañada por el vicerrector de Coordinación del Campus de Lugo, Roberto Bande; la vicerrectora de Cultura, Lengua y Patrimonio, Ana Cabana; y el vicerrector de Innovación y Transferencia del Conocimiento, Marcelo Maneiro, la rectora aseguró que Lugo merece lo mejor de su universidad.
La responsable académica subrayó que el Pazo de Montenegro vuelve a ser un espacio de trabajo, gestión y proximidad institucional, al tiempo que se convierte de nuevo en un punto de encuentro entre la USC y la ciudad, orientado al diálogo, al servicio público y a la proyección de futuro.
Crujeiras incidió en que la reapertura también lleva consigo la recuperación y refuerzo de distintos servicios universitarios considerados esenciales para la vida del campus y para la atención a la comunidad universitaria. A su juicio, no se trata únicamente de abrir un inmueble, sino de recuperar funcionalidad, proximidad y capacidad de respuesta institucional.
La rectora reivindicó además el Campus de Lugo como una infraestructura de gran potencial estratégico, ligada al territorio y con un papel relevante en el desarrollo económico, social y cultural de la provincia. También puso en valor la singularidad de un campus especializado con capacidad para generar conocimiento útil, innovación y oportunidades.
En este contexto, destacó el papel de Campus Terra, que definió como una herramienta clave para la proyección y mejora de la actividad universitaria, así como un ejemplo de cómo la universidad pública puede contribuir al progreso mediante investigación, transferencia y colaboración con el tejido social y productivo.
El Pazo de Montenegro había sido inaugurado como sede institucional de la USC en Lugo en el año 2002, durante el mandato del rector Senén Barro Villanueva, y mantuvo esa función hasta 2022, cuando el entonces rector Antonio López decidió trasladar la actividad administrativa al campus. Con la decisión anunciada ahora, la universidad devuelve su representación institucional al centro de la ciudad, una demanda recurrente en la sociedad lucense.
REUNIÓN EN LA DELEGACIÓN DE LA XUNTA
El delegado territorial de la Xunta en Lugo, Javier Arias, mantuvo este martes el primer encuentro institucional con la rectora de la Universidade de Santiago de Compostela, Rosa Crujeiras, y con el vicerrector de Coordinación del Campus de Lugo, Roberto Bande.
Durante la reunión, Arias trasladó su felicitación al nuevo equipo rectoral, ofreció plena colaboración institucional y puso en valor el compromiso de la Xunta con Campus Terra, para el que acaba de aprobar un nuevo convenio dotado con 4,7 millones de euros.
El acuerdo busca avanzar en la estrategia de especialización para el periodo 2026-2029, reforzando ámbitos como la investigación, la innovación y la transferencia de conocimiento al tejido empresarial.
Entre las actuaciones previstas en esta nueva etapa figura la puesta en marcha del centro iTERRA, con el objetivo de consolidar Lugo como referente investigador en el ámbito de la salud global. También se recogen medidas para promover la imagen de la ciudad como destino universitario, potenciar la oferta docente y captar nuevo alumnado.