Los trabajadores de natación del Club Fluvial denuncian presión laboral y ya han presentado cuatro demandas contra el club

LugoXa
La plantilla asegura que los conflictos laborales están condicionando los entrenamientos, reclama la readmisión de un compañero despedido y pide regularizar las categorías profesionales
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10 Oct 2026

Los trabajadores de la sección de natación del Club Fluvial de Lugo denuncian una situación de presión laboral que, según aseguran, está afectando a la plantilla y al funcionamiento ordinario de la actividad deportiva. Cuatro empleados han presentado demandas judiciales contra la entidad por diferentes cuestiones relacionadas con sus derechos laborales.

Uno de los procedimientos corresponde a un entrenador que reclama por una presunta vulneración de derechos fundamentales tras recibir una sanción calificada como falta muy grave, que implica 40 días de suspensión de empleo y sueldo. Otro trabajador demanda al club porque, pese a estar contratado como monitor, realiza funciones de entrenador. Además, reclama el pago de horas extraordinarias que asegura haber realizado y que no le han sido abonadas.

Los otros dos empleados también han recurrido a la vía judicial por su categoría profesional, al considerar que sus contratos como monitores no se corresponden con las funciones de entrenador que desempeñan. Uno de ellos fue despedido recientemente, a pesar de que, según los trabajadores, ya había sido confirmado para ejercer como entrenador durante la temporada 2026/2027.

Los afectados sostienen que, tras presentar las reclamaciones, se produjo una escalada de medidas que consideran represalias por el ejercicio de sus derechos laborales. Entre ellas, señalan el despido del compañero, la sanción de 40 días y la situación de incapacidad temporal de dos profesionales, que vinculan a las condiciones laborales existentes.

La plantilla afirma estar soportando una situación continuada de presión y hostigamiento, así como un deterioro del clima laboral que consideran incompatible con el desarrollo normal de la actividad deportiva.

Los entrenamientos, condicionados

Las consecuencias del conflicto también afectan a la sección de natación. Según explican los trabajadores, los entrenamientos del equipo estuvieron suspendidos desde el 25 de septiembre por falta de entrenadores y se retomaron el 2 de octubre. Sin embargo, aseguran que, a día de hoy, solo consta la contratación de un nuevo profesional, por lo que consideran que la recuperación de la actividad es parcial e insuficiente para cubrir todas las necesidades de la sección.

Los afectados advierten de que esta situación perjudica a los deportistas y a sus familias, además de condicionar el funcionamiento de una sección que consideran un referente deportivo en la ciudad.

A la problemática laboral añaden la situación del convenio colectivo de aplicación, que, según denuncian, no se publica desde 2018 y solo se actualiza mediante comunicaciones internas.

Cuatro reivindicaciones para resolver el conflicto

Ante esta situación, los trabajadores solicitan el cese inmediato de cualquier actuación que pueda perjudicar o tomar represalias contra el personal por el ejercicio de sus derechos. También reclaman la readmisión del compañero despedido y la retirada de la sanción que consideran desproporcionada.

Asimismo, piden regularizar las categorías profesionales de acuerdo con las funciones que realiza cada empleado y abonar las cantidades pendientes. Por último, reclaman la apertura de un proceso de diálogo que permita recuperar unas condiciones laborales respetuosas con la legalidad y con la dignidad profesional, teniendo en cuenta, especialmente, los intereses de los deportistas y de sus familias.

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