Lugo recibe siete aportaciones para actualizar la ordenanza contra el ruido, vigente desde 1997

El Ayuntamiento de Lugo ha cerrado la consulta pública previa para actualizar la Ordenanza de Contaminación Acústica, un trámite en el que ha recibido un total de siete aportaciones de distintos sectores de la ciudad. Entre las personas y entidades participantes figuran representantes empresariales, como APEC y el CEL, asociaciones vecinales, colegios profesionales y particulares.
El proceso busca recoger opiniones y sugerencias antes de avanzar en la elaboración del nuevo texto, con el objetivo de adaptar la normativa a la realidad actual del municipio. La ordenanza vigente data de 1997, por lo que su actualización pretende reforzar la protección de la salud y del descanso de los vecinos, al tiempo que ofrece seguridad jurídica a las actividades económicas y culturales.
Las aportaciones recibidas abordan aspectos como la protección del descanso, los horarios y los niveles de ruido permitidos, especialmente durante la noche, así como las condiciones acústicas de los establecimientos y el control de las actividades.
Entre las propuestas figura la adaptación de las medidas a las características de Lugo mediante estudios técnicos, mapas de ruido y una delimitación de las zonas acústicas que tenga en cuenta los espacios residenciales y las áreas con mayor concentración de actividades.
Las obras, los trabajos domésticos, las actividades comerciales e industriales y los eventos públicos también están presentes en las aportaciones. Las celebraciones al aire libre y el funcionamiento de las terrazas son otros de los ámbitos en los que se apunta a la necesidad de compatibilizar la actividad social y económica con el derecho al descanso.
La hostelería y el ocio ocupan igualmente un lugar destacado, con propuestas sobre el aislamiento acústico, las condiciones de los locales, los vestíbulos de acceso y las posibles limitaciones de las actividades. Las aportaciones reflejan distintas perspectivas sobre cómo reforzar la protección frente al ruido sin establecer restricciones generalizadas que puedan dificultar la apertura o la continuidad de los negocios.
Otro de los ámbitos abordados es el de los sistemas de medición, inspección y control del ruido. En este sentido, las propuestas incluyen estudios acústicos, comprobaciones sonométricas, limitadores y registradores de sonido, así como sistemas de seguimiento telemático.
También se plantean cuestiones relacionadas con el ruido de las instalaciones de climatización y ventilación, las actividades deportivas y comerciales, los vehículos, la carga y descarga de mercancías y las instalaciones industriales. La convivencia en la vía pública y la delimitación de las responsabilidades de los titulares de las actividades y de la Administración municipal completan los asuntos tratados.
Por otra parte, las aportaciones apuntan a la importancia de establecer criterios claros para aplicar las medidas correctoras y el régimen sancionador. También proponen valorar los períodos de adaptación, la viabilidad técnica y económica de las actuaciones necesarias y las posibles fórmulas de apoyo a los sectores afectados.
El Ayuntamiento continuará ahora con el análisis de las aportaciones recibidas para avanzar en la elaboración de una nueva ordenanza acústica actualizada y adaptada a la realidad municipal, con la intención de mejorar la convivencia y la calidad de vida en Lugo.