Miguel Fernández alerta de que el nuevo gobierno no ha recuperado el ritmo de gestión municipal

El portavoz del Grupo Municipal Socialista, Miguel Fernández, denunció la situación de “bloqueo de facto” que, a su juicio, sufre el Ayuntamiento de Lugo apenas un mes después de la llegada de Elena Candia a la Alcaldía tras la moción de censura promovida por el Partido Popular con la colaboración de la concejala tránsfuga.
Fernández calificó de “alarmante y profundamente preocupante” que la Junta de Gobierno Local celebrada este viernes aprobase únicamente cuatro asuntos, una cifra que considera impropia de una administración del tamaño y de las necesidades del Ayuntamiento de Lugo en este momento del año. “Existen periodos del año en los que se puede dar esta situación pero no en el mes de junio. Mal vamos”, aseguró. Además, subrayó que los expedientes aprobados “no responden a ninguna iniciativa del nuevo Gobierno, sino que ya estaban previamente preparados, tramitados o encaminados por el Ejecutivo socialista”.
“El dato es demoledor. Llevan un mes ocupando la Alcaldía y son incapaces de incrementar el ritmo de asuntos que pasan por los órganos de gobierno. Lo que estamos viendo es una administración prácticamente paralizada y un Gobierno que vive exclusivamente de la inercia de los proyectos que les dejamos preparados”, afirmó, alertando de que no se están aprobando licencias urbanísticas.
El portavoz socialista contrapuso esta situación con la actividad desarrollada durante las últimas semanas del anterior mandato. “En una sola semana de nuestro Gobierno aprobamos más asuntos de los que el Ejecutivo de Candia fue capaz de sacar adelante durante todo un mes. Esa comparación evidencia por sí misma la diferencia entre un Gobierno que trabajaba con planificación y otro que llegó al poder sin proyecto, sin prioridades y sin capacidad para gestionar”, aseguró.
Fernández considera que los datos desmontan el relato político construido por el Partido Popular para justificar la moción de censura. “Prometieron un cambio para acelerar Lugo y lo único que consiguieron fue frenar la ciudad. La realidad es que su operación política provocó una interrupción del funcionamiento normal de la administración local en un momento en el que había numerosos proyectos en marcha y decisiones importantes que requerían continuidad”, señaló.
Según el líder socialista, la falta de actividad en los órganos de gobierno comienza a trasladarse ya a distintos ámbitos de la vida municipal. “Cada expediente que no avanza, cada contrato que se retrasa y cada decisión que queda guardada en un cajón acaba repercutiendo en los servicios públicos, en las inversiones y en las oportunidades de la ciudad. La parálisis política siempre acaba convirtiéndose en un problema para la ciudadanía”, advirtió.
El portavoz del PSOE lucense lamentó además que el primer mes del nuevo Ejecutivo esté caracterizado por la propaganda y no por los resultados. “Hasta el momento vimos muchas fotografías, muchos anuncios y muchos intentos de apropiarse de actuaciones que ya estaban en marcha. Lo que no vimos es una capacidad real para impulsar nuevos proyectos ni para incrementar el ritmo de trabajo de la institución”, afirmó.
Fernández sostiene que el actual Gobierno municipal está demostrando que su única hoja de ruta fue la propia moción de censura. “Tenían un plan para llegar a la Alcaldía, pero no tenían ningún plan para gobernar Lugo. Esa es la conclusión que cada día resulta más evidente. Pasado un mes, la ciudad sigue viviendo de los proyectos heredados mientras el nuevo Ejecutivo continúa sin ofrecer respuestas ni iniciativas propias”.
Por último, el portavoz socialista advirtió que el Grupo Municipal Socialista realizará un seguimiento exhaustivo de la actividad municipal y exigirá explicaciones sobre el retraso acumulado. “Lugo no puede permitirse un Gobierno instalado en la autocomplacencia mientras la administración pierde pulso. Los vecinos y vecinas merecen una institución dinámica, eficaz y centrada en resolver problemas, no un Ejecutivo bloqueado por su propia incapacidad para transformar una operación política en un proyecto de ciudad”, concluyó.