Presentan las obras de recuperación del Cuartel de San Fernando y solicitan los fondos del 2 % Cultural


El Concello de Lugo comenzará la recuperación del antiguo Cuartel de San Fernando con una primera intervención financiada con la colaboración de la Xunta de Galicia, sin renunciar al proyecto integral para convertir el inmueble en el Museo de la Romanización. La alcaldesa, Elena Candia, confirmó que el Ayuntamiento volverá a presentarse a la convocatoria del 2 % Cultural, después de que el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana excluyese provisionalmente la propuesta lucense.
El Gobierno local ha solicitado información para conocer la puntuación obtenida por el proyecto, que contempla una inversión global de 15,2 millones de euros para rehabilitar los 4.240 metros cuadrados del antiguo cuartel y convertirlo en un equipamiento cultural dedicado a la conservación, investigación y divulgación del legado romano y castrexo de Lugo. El Concello asegura que tenía reservados 3.800.308,90 euros para asumir su aportación municipal y que había remitido los informes favorables de las obras solicitados por el Ministerio el pasado 23 de julio.
Al margen de esta convocatoria, el Ayuntamiento impulsará una primera fase de recuperación con 500.000 euros presupuestados por la Xunta. Los trabajos se centrarán inicialmente en la envolvente del edificio, con la renovación de los 2.910 metros cuadrados de cubierta de pizarra, que cuenta con un presupuesto de 1.045.413,02 euros, y la rehabilitación de la fachada, incluida la renovación de la carpintería, los cristales y las rejas de las ventanas, con una inversión de 710.000 euros.
La intervención también permitirá recuperar espacios interiores del inmueble. En el sótano del edificio se acondicionará un auditorio de 122,8 metros cuadrados con capacidad para 90 personas, además de una sala polivalente para acoger diferentes actividades.
Otra de las actuaciones se desarrollará en la parte posterior del cuartel, en la calle Quiroga Ballesteros, entre Amor Meilán y San Froilán. Allí se habilitará una plaza pública ajardinada, una demanda trasladada por los vecinos, y se abrirá un nuevo acceso al auditorio y a la sala polivalente. Estas obras cuentan con un presupuesto de 2,54 millones de euros.
El proyecto incluye asimismo trabajos arqueológicos en una superficie de 139,62 metros cuadrados del patio y el control arqueológico de los terrenos de la parte trasera del edificio. Con esta primera fase, el Concello pretende mejorar el estado de conservación del antiguo cuartel y recuperar espacios para el uso ciudadano, mientras continúa buscando financiación para desarrollar el Museo de la Romanización en toda su dimensión.
EL BNG CRITICA LA APORTACIÓN DE LA XUNTA
El portavoz del BNG en el Concello de Lugo, Rubén Arroxo, reclamó a la Xunta que asuma la financiación necesaria para completar la recuperación del Cuartel de San Fernando, después de confirmarse que el proyecto no recibirá fondos del 2 % Cultural. Arroxo considera insuficientes los 500.000 euros que el Gobierno gallego incluye año tras año en sus presupuestos y reclama una partida que permita afrontar la rehabilitación integral del edificio.
El nacionalista destacó que el anterior gobierno municipal dejó consignados 3,8 millones de euros para la primera fase de las obras, lo que, según afirmó, demuestra el compromiso del Concello con el proyecto. También recordó que la administración local adquirió el inmueble al Ministerio de Defensa por 2,4 millones de euros, en un proceso que finalizó en 2005, con la intención de recuperar este edificio del centro histórico y con la expectativa de contar con la colaboración económica de la Xunta.
El BNG pide que los próximos presupuestos autonómicos incluyan fondos suficientes para completar la rehabilitación e impulsar el futuro Museo de la Galicia Galaico-Romana. Arroxo considera que se trata de una deuda pendiente de la Xunta con Lugo y criticó que, desde la llegada del PP al Gobierno gallego en 2009, las inversiones anunciadas para el cuartel no se hayan materializado.
El proyecto de rehabilitación estaba valorado inicialmente en más de diez millones de euros. Arroxo insistió en que la pérdida de los fondos estatales hace necesario que la Xunta concrete su compromiso económico para que la recuperación del edificio pueda avanzar.