Rosana, presidenta de la nueva Asociación Agra dos Castros: “No llegamos para competir, sino para sumar”

Jessica Fernández
La preocupación por el estado de abandono y el escaso conocimiento de uno de los yacimientos arqueológicos más relevantes de la ciudad de Lugo, Agra dos Castros, situado en el barrio de A Piringalla y con un origen que se remonta a la Edad del Hierro en el siglo II a.C., fue el punto de partida para la creación de la Asociación Ciudadana Agra dos Castros.
Este enclave, en el que vivieron comunidades que conocieron la conquista romana y la posterior transformación en Lucus Augusti, lleva años en un segundo plano tanto en el ámbito patrimonial como en el social. A partir de esta realidad, un grupo de vecinos decidió impulsar una entidad que no solo reclame su puesta en valor, sino que también actúe como herramienta de cohesión entre los barrios del norte de Lugo.
La presidenta de la asociación, Rosana, explica que la iniciativa nace “con la idea de escuchar y mejorar la calidad de vida de la vecindad” y con una clara vocación de representación de un amplio territorio urbano que abarca A Milagrosa, Barrio Feijoo, Paradai, Albeiros, A Garaballa, A Piringalla, Garabolos, O Castiñeiro o O Souto, entre otros. Además, señala que el proyecto tiene también como segundo gran objetivo “poner en valor Agra dos Castros, como se hizo con el Castro de Viladonga, no solo por la necesidad de valorar nuestro patrimonio histórico-artístico, sino por su potencial turístico para la zona norte de la ciudad”.
La identidad visual de la asociación también bebe directamente del propio yacimiento. Su logotipo se inspira en la decoración de la cerámica encontrada en las excavaciones realizadas, con semicírculos y líneas discontinuas. “Quisimos hacer una reinterpretación de esos semicírculos, representando cada uno de ellos a un barrio de la zona norte, unidos, como en una agra, por un mismo círculo que los arropa a todos”, explica Rosana.
Otro de los pilares de la entidad es su carácter integrador. La presidenta establece un paralelismo entre la historia de los barrios y los procesos migratorios actuales: “Los barrios de la zona norte de Lugo surgieron, en gran parte, de la migración hacia la ciudad de la gente de las aldeas del municipio; exactamente igual que está pasando ahora con las personas inmigrantes. Creemos que no hay ciudadanos de primera y de segunda”. Añade también que muchas veces existe desconocimiento y prejuicios sobre la zona: “Siento que estoy muy orgullosa de vivir donde vivo, pero no me veo representada con ciertos comentarios que se escuchan sobre esta zona. Por eso queremos fomentar actos para conocernos, escucharnos y ponernos en valor”.
La asociación también pone el foco en la memoria histórica reciente de los barrios, recordando que su origen está ligado a los movimientos migratorios internos de las décadas de 1940 y 1950, cuando muchas personas llegaron a las ciudades en busca de trabajo y mejores condiciones de vida, un fenómeno que, según destacan, presenta paralelismos con la realidad actual.
En lo que respecta a la colaboración con otras entidades, la presidenta insiste en que no existe voluntad de competir, sino de complementar el tejido asociativo existente. “Estamos encantados de que haya tantas asociaciones en los barrios que organizan fiestas o actividades, porque así podemos completar la oferta con otras cosas. No llegamos para competir, sino para sumar”, señala.
Entre las primeras líneas de trabajo de la nueva asociación destacan las mesas redondas, charlas y sesiones informativas sobre problemáticas que afectan al barrio, con especial atención a la vivienda. “Somos conscientes de los retos y dificultades que afectan a nuestros barrios. Convencidos de que no hay soluciones simples a problemas complejos, las primeras acciones que vamos a realizar son sesiones informativas, charlas y mesas redondas que pongan en valor proyectos de barrio integradores y diferentes soluciones a los problemas de la vivienda, entre otros”, explica Rosana.
En un contexto que definen como creciente individualismo social, la entidad también pretende reforzar la idea de comunidad. “En una sociedad tan individualista queremos defender el interés común, cuestionando eso y creando un poco de colectividad. Todos pueden convivir, pero para eso tenemos que conocernos”, apunta.
La primera gran actividad pública de la asociación fue su acto de presentación, en el que se homenajeó a Valentín Arias Pontón, quien fue durante dos décadas presidente de la Asociación de Vecinos de A Milagrosa. Su figura fue destacada como ejemplo de diálogo y convivencia, por su carácter conciliador y su disposición permanente a escuchar a la vecindad independientemente de sus ideas políticas.
Finalmente, Rosana hizo un llamamiento a la participación ciudadana, invitando a todas las personas interesadas a sumarse al proyecto. “Todo el mundo que quiera participar que nos mande un correo electrónico. Invitamos porque la asociación trata de unir y de que haya representantes de todos los barrios de esta zona”, concluyó.