Yolanda Díaz defiende en Cervantes la economía social como motor de desarrollo del rural

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, participó en San Román de Cervantes, en la comarca de Os Ancares, en un encuentro centrado en la economía social y el reto demográfico. La jornada reunió a representantes de cooperativas y entidades locales y contó también con la presencia del cineasta Oliver Laxe, con quien Díaz mantuvo un diálogo sobre el potencial de los proyectos de economía social como vía de desarrollo y arraigo en los entornos rurales.
Durante su intervención, la ministra defendió la economía social como un modelo de producción "social, solidario, democrático y con futuro", que puede actuar como motor laboral frente a la "economía especulativa que vivimos hoy".
Díaz señaló que España dispone de una estrategia de país en materia de economía social que, según las evaluaciones internas citadas por la ministra, está cumpliendo el 89% de sus objetivos. La responsable de Trabajo calificó este nivel de cumplimiento de "muy fuerte" y destacó la capacidad de este modelo para promover una economía "democrática, horizontal, feminista, anclada a los territorios" y capaz de generar empleo de calidad e inclusivo.
La vicepresidenta también se refirió a la situación de la economía social en el ámbito internacional. Según expuso, este modelo está sufriendo recortes en las partidas de diferentes organismos internacionales, incluida la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Al mismo tiempo, explicó que España está trabajando con numerosos países, especialmente africanos, para aprobar en Naciones Unidas una tercera resolución sobre economía social.
"Necesitamos hoy más bien común que nunca, más economía social y solidaria que nunca", afirmó.
Escuchar al rural
Una de las ideas centrales de la intervención de Díaz fue la necesidad de acercarse directamente a los territorios rurales para conocer sus necesidades. "Es muy importante que pisemos tierra para hablar del rural, no desde un despacho en Madrid. Venimos a escuchar a quienes ya estáis construyendo ese futuro desde aquí", señaló.
La ministra definió la jornada como una oportunidad para dialogar y reflexionar de manera colectiva y apuntó que era necesario "proceder como una cooperativa: dialogar para actuar, reflexionar para hacer en común".
Para Díaz, las cooperativas constituyen un elemento relevante para el desarrollo económico y laboral de los territorios. "Las cooperativas son el motor económico y laboral de muchos territorios, no van por detrás, lideran", afirmó. Según añadió, la cooperación permite hacer viables iniciativas económicas que de otra manera no lo serían y hacerlo mediante "trabajo decente y democracia".
La vicepresidenta explicó también que una de las líneas estratégicas del Ministerio de Trabajo y Economía Social consiste en utilizar este modelo productivo como una herramienta para revitalizar la vida en los entornos rurales. En este sentido, destacó su capacidad para dinamizar el territorio, reforzar la comunidad, atender necesidades y diversificar la economía y el empleo vinculados a los diferentes servicios de la vida rural.
Economía social y territorio
Díaz también vinculó la economía social con la dimensión ambiental y con la prevención de los incendios. Para la ministra, se trata de una "economía preventiva" que puede actuar tanto en el ámbito social como en el ambiental. En este contexto, señaló que la ganadería extensiva y el cuidado de los bosques pueden constituir una de las mejores acciones frente a los incendios.
Otro de los retos abordados fue la despoblación y el relevo generacional. Díaz se refirió a la situación demográfica de la provincia de Lugo y señaló que en 2025 se registraron 1.629 nacimientos y 4.952 defunciones, más del triple de fallecimientos que de nacimientos.
La vicepresidenta apuntó que la pérdida de población es una realidad que se viene produciendo desde hace años y defendió la necesidad de favorecer que las personas que deseen vivir en el rural puedan hacerlo, así como de atraer a nuevos habitantes que consideren estos territorios una oportunidad de futuro.
En este escenario, Díaz situó la economía social como una herramienta vinculada a las necesidades reales de las comunidades. Según explicó, este modelo puede contribuir a afrontar problemas como la despoblación y el envejecimiento, al tiempo que ofrece fórmulas centradas en las personas para desarrollar los cuidados y la atención a la dependencia.
La ministra señaló que estas iniciativas pueden ayudar a mantener a las personas en su entorno y favorecer la creación de espacios de socialización en zonas afectadas por el aislamiento y la soledad no deseada.
Cooperativas y entidades rurales
La jornada llevó por título La Economía Social en entornos rurales de reto demográfico: diálogo, intercambio y estrategias compartidas para impulsar la Economía Social como herramienta de desarrollo sostenible en el medio rural.
En el encuentro también participó la secretaria de Estado de Economía Social, Amparo Merino, en una de las mesas de diálogo y debate con representantes de la economía social gallega.
La jornada reunió a cooperativistas y entidades de la economía social con actividad o interés en el medio rural, con el objetivo de conocer los retos y oportunidades de su trabajo e intercambiar impresiones sobre el desarrollo de este modelo económico en estos territorios.
El encuentro también estuvo dirigido a personas emprendedoras, agentes de desarrollo local, grupos de acción local, organizaciones agrarias, redes de desarrollo rural y proyectos vinculados a la innovación social y territorial y a la conservación y desarrollo del medio rural.