El BNG de Lugo reclama que se complete la instalación de las marquesinas contratadas ante el estancamiento del gobierno local

El concejal del BNG Alexandre Penas ha vuelto a poner sobre la mesa la necesidad de concluir las obras y proyectos que quedaron sin terminar tras el cambio de gobierno en el Concello de Lugo. El edil se ha referido en concreto a la instalación de siete nuevas marquesinas para el servicio de bus urbano, una actuación que fue licitada y contratada por el anterior ejecutivo local y que, varios meses después, continúa sin completarse en su totalidad.
Según explicó Penas, la previsión inicial era que estas estructuras quedaran instaladas durante los meses de verano, de forma que estuvieran operativas antes de la llegada de la temporada de lluvias. Sin embargo, a comienzos de noviembre varias de ellas todavía no se encuentran colocadas de manera completa.
El concejal nacionalista aprovechó para contraponer lo que considera dos formas distintas de gestionar el Concello. A su juicio, la situación actual evidencia “los dos modelos de gobierno de esta ciudad”, señalando que mientras el BNG trabajó “mejorando los servicios públicos”, el actual gobierno del PP, en su opinión, “paraliza la ciudad”.
Penas insistió en que este tipo de actuaciones, aunque de dimensiones reducidas, reflejan el grado de atención que un gobierno municipal presta a sus vecinos. Según sus palabras, “pequeños proyectos como este demuestran la atención que un gobierno da a las vecinas y vecinos”, añadiendo que con la gestión actual se percibe “un abandono total del gobierno”.
El proyecto de renovación de marquesinas, impulsado en su momento desde la concejalía de Infraestructuras Urbanas, contemplaba la colocación de siete nuevas estructuras en distintos puntos de la ciudad: la parada de la N-640 a la altura de la pista del aserradero en dirección al centro; la calle Castelao, número 53; la avenida Infanta Elena, en la rotonda con dirección al centro; la calle Amizade, número 1, en la esquina con la calle Quiroga; la calle Montero Ríos, frente al número 83; la avenida de Magoi, número 92, frente al Gadis; y la avenida Fábrica da Luz, junto al Pazo de Feiras.
El objetivo de esta actuación, recuerda el BNG, era facilitar el uso del transporte urbano por parte de la ciudadanía, mejorando al mismo tiempo las condiciones de espera en las paradas antes de la llegada del mal tiempo. El mal estado de alguna de estas instalaciones ya había sido denunciado semanas atrás por la Asociación Veciñal As Carballeiras, que reclamó el arreglo urgente de la marquesina situada en la avenida Ramón Ferreiro, frente a la Facultad de Formación del Profesorado.
Para Penas, la comparación entre ambas etapas de gobierno resulta clara. El concejal sostuvo que durante los años en los que el BNG estuvo al frente del área de Infraestructuras se trabajó de manera continuada atendiendo las peticiones vecinales y cuidando la imagen de la ciudad, mientras que, a su entender, el actual gobierno “no es capaz de conseguir que se completen los proyectos ya adjudicados”.