El BNG pide retirar el concurso del cartel del San Froilán tras la polémica por el uso de la IA

La recuperación del concurso abierto para elegir el cartel del San Froilán 2026 ha abierto una polémica en Lugo tanto por el cambio en el modelo de selección como por la imagen empleada por el Concello para anunciar la convocatoria. Profesionales del diseño gráfico y vecinos cuestionaron una publicación que identifican como generada mediante inteligencia artificial y que reinterpreta diferentes carteles históricos de las fiestas.
A las críticas se ha sumado ahora el BNG, que anunció que instará al Gobierno municipal a dejar de utilizar inteligencia artificial en la cartelería y en las publicaciones municipales. La formación también pedirá la retirada del concurso para escoger la imagen de las fiestas de este año.
El Concello recuperó para esta edición el certamen abierto a artistas y público en general, con un premio de 2.000 euros para el diseño ganador. Supone un cambio respecto a 2025, cuando se optó por encargar el cartel a profesionales locales. Parte del sector del diseño defiende que aquel sistema contribuía a profesionalizar la imagen del San Froilán y servía, al mismo tiempo, para apoyar el talento de la ciudad.
La controversia creció con la publicación utilizada para presentar el concurso. La campaña hace referencia a los 120 años de los primeros carteles publicitarios modernos y emplea reinterpretaciones de imágenes históricas del San Froilán, tomando como referencia el libro 'A publicidade das festas de San Froilán de Lugo: carteis e programas 1877-2011', de Teresa Pena Moreda y Fernando Arribas Arias.
Precisamente, el tratamiento de estas piezas históricas es una de las principales cuestiones señaladas por los críticos. Consideran que la utilización de la inteligencia artificial introdujo errores, modificó elementos y generó representaciones que no se corresponden con los carteles originales, desvirtuando así parte del patrimonio gráfico de las fiestas.
La concejala del BNG Maite Ferreiro calificó esta situación como "una falta de respeto a la historia del San Froilán, la gran fiesta del otoño gallego" y considera que el uso de esta tecnología supone "un agravio a los artistas". La edil reclama que el Concello recurra a profesionales de Lugo para elaborar sus publicaciones y materiales gráficos.
Un concurso que prohíbe utilizar inteligencia artificial
Uno de los aspectos que más críticas ha provocado es que las propias bases del concurso prohíben expresamente el empleo de inteligencia artificial. Las condiciones establecen que no podrán presentarse diseños realizados total o parcialmente con esta tecnología y permiten al Concello solicitar el archivo original por capas, bocetos, documentación u otras pruebas para verificar la autoría de las propuestas.

La prohibición se justifica en las bases con la finalidad de "promover el talento de las personas". La misma condición figura en el concurso del San Froilán Miúdo, destinado a menores de 15 años, donde también se requiere que las propuestas sean de autoría propia y se excluyen los trabajos elaborados total o parcialmente mediante IA.
Esta circunstancia ha llevado a profesionales del sector y al BNG a señalar la contradicción de que la Administración local emplee esta herramienta para promocionar una convocatoria en la que impide utilizarla a los participantes.
Ferreiro criticó también que, según el BNG, el Gobierno municipal lleva recurriendo a la inteligencia artificial desde su llegada al Concello y sostiene que esta práctica ha reducido la calidad de algunas publicaciones, entre ellas el boletín cultural.
La formación nacionalista defiende además que las administraciones deben favorecer la creación artística y el trabajo de ilustradores y diseñadores. En este sentido, cuestiona los modelos de inteligencia artificial generativa por el uso de grandes cantidades de obras y contenidos disponibles en internet para su entrenamiento.
La controversia de Lugo se produce poco después de una situación similar en Xove, donde el BNG criticó el uso de inteligencia artificial en una publicación municipal relacionada con el eclipse solar al considerar que el contenido no había sido revisado suficientemente. El debate se traslada ahora al San Froilán, una de las principales celebraciones de la ciudad, y reabre la discusión sobre los límites del empleo de estas herramientas por parte de las administraciones en la comunicación cultural.